A menudo, los principiantes me preguntan cómo evaluar a un profesor de yoga.

A continuación, se presenta la lista de verificación CALM. Estos factores son criterios básicos que tu instructor de yoga debe cumplir antes de que asistas a una segunda clase de yoga.

CALM debe su nombre a cuatro factores principales: Comunicación, Asistencia, Escucha y Modificación. Para encontrar al profesor de yoga adecuado, deberías responder afirmativamente a todas estas preguntas.

Comunicación:

¿Tu profesor de yoga te habla a ti y a los demás alumnos con respeto mutuo? ¿Puedes hacer preguntas durante la clase?

¿Tu profesor muestra compasión hacia ti y los demás alumnos? ¿Tu profesor de yoga se toma el tiempo necesario para guiarte en una meditación o relajación? La meditación y la relajación son aspectos fundamentales de la práctica del yoga.

Hay profesores de yoga que solo quieren terminar su rutina de ejercicios. Ten cuidado con los profesores de yoga que se creen tan importantes que no tienen tiempo para ti.

Algunos estudiantes disfrutan de esta actitud de superioridad y, lamentablemente, hay quienes toleran el abuso. Si quieres aprender yoga, necesitas una comunicación abierta con tu profesor.

Asistir:

¿A tu profesor le importa tu postura? ¿Te ofrece ayuda verbal o física durante la clase de yoga? ¿Se recomienda el uso de accesorios en las clases de yoga?

Algunos estudiantes nunca tienen problemas importantes de alineación y otros sí, pero si tu profesor no te da indicaciones verbales, ¿qué te dice eso?

Escuchar:

¿Tu profesor de yoga se toma el tiempo para escuchar tus comentarios? ¿Tu profesor está presente en el momento con la clase?

De vez en cuando, aparece un instructor de yoga que solo piensa en sí mismo. No se aprende nada con este tipo de enseñanza. Los principiantes corren el riesgo de intentar seguir el ritmo de un profesor experimentado que no explica nada.

Modificación:

¿Tu profesor de yoga permite modificaciones y el uso de accesorios? Si tu profesor no los recomienda, estás en el lugar equivocado.

Algunos estudiantes necesitarán ayuda para realizar ejercicios, dependiendo de su amplitud de movimiento. El hecho de que un profesor pueda realizar una postura sin ayuda no significa que todos los estudiantes puedan hacerlo.

Resumen:

Aléjate de los profesores de yoga abusivos, y si te sientes atraído por el abuso, siempre puedes buscar ayuda profesional. Algunos alumnos buscan profesores con una actitud estricta pero cariñosa. Te exigirán más, pero ¿cuánto más necesitas realmente?

El respeto es mutuo, y tú mereces tanto respeto como tu profesor de yoga. Deja que el sentido común te guíe. Deberías sentirte bien después de una clase de yoga, e incluso podrías sentir dolor muscular días después de una clase intensa.

Asegúrate de que tu profesor de yoga cumpla con los criterios mencionados anteriormente antes de comprometerte.