Introducción: Las dos alas de la práctica del yoga

En los Yoga Sutras de Patanjali, el yoga se define como:

Yogaś citta-vṛtti-nirodhaḥ

El yoga es el aquietamiento o el dominio de las fluctuaciones de la mente.

Esta es una de las definiciones más importantes del yoga.

Pero tras dar esta definición, surge una pregunta natural:

¿Cómo podemos aquietar los movimientos de la mente?

La mente es inquieta. Salta de pensamiento en pensamiento, de recuerdo en recuerdo, de deseo en deseo, de miedo en miedo. Se ve atraída por el placer, el dolor, la identidad, el hábito, la distracción y el condicionamiento.

Patanjali da una respuesta directa en el Yoga Sutra 1.12:

Abhyāsa-vairāgyābhyāṁ tan-nirodhaḥ

Esto significa:

Las fluctuaciones de la mente se calman mediante la práctica y el desapego.

Estos dos principios se denominan Abhyasa y Vairagya.

Abhyasa significa práctica constante, esfuerzo continuo y retorno repetido a la consciencia.

Vairagya significa desapego, desapasionamiento, liberación del apego y la capacidad de soltar.

En conjunto, forman la base de la práctica del yoga.

Abhyasa da instrucciones.

Vairagya da libertad.

Abhyasa fomenta la disciplina.

Vairagya elimina la adherencia.

Abhyasa entrena la mente.

Vairagya libera la mente.

Sin Abhyasa, el yoga sigue siendo una idea.

Sin Vairagya, el yoga se convierte en otro apego.

Estas dos cosas son como las dos alas de un pájaro. Un solo ala no puede volar. Del mismo modo, el yoga madura cuando la práctica y el desapego trabajan juntos.

¿Qué es Abhyasa?

Abhyasa significa práctica.

Pero en la filosofía del yoga, no significa una práctica casual u ocasional. Significa un esfuerzo constante, repetido y disciplinado hacia la estabilidad interior.

Patanjali define Abhyasa en Yoga Sutra 1.13:

Tatra sthitau yatno'bhyāsaḥ

Una traducción sencilla es:

Abhyasa es el esfuerzo por mantenerse firme y estable.

Esta es una definición muy importante.

Abhyasa no es simplemente hacer posturas de yoga.

No se trata simplemente de asistir a clase.

No se trata simplemente de estudiar filosofía.

No se trata simplemente de sentarse a meditar de vez en cuando.

Abhyasa es el esfuerzo sincero y repetido por establecerse en la firmeza interior.

Se trata de la práctica de volver una y otra vez a la consciencia.

Cuando la mente divaga, regresas.

Cuando la disciplina flaquea, regresas.

Cuando el deseo te distrae, regresas.

Cuando el miedo te perturba, regresas.

Cuando el ego toma el control, regresas.

Cuando la práctica se vuelve monótona, vuelves a ella.

Cuando la vida se pone difícil, regresas.

Este regreso es Abhyasa.

Abhyasa no es solo práctica física

En el yoga moderno, la práctica se entiende a menudo principalmente como la práctica de asanas.

Alguien podría decir: "Practico yoga", queriendo decir que practica posturas físicas.

Sin duda, Asana puede formar parte de Abhyasa, pero Abhyasa es mucho más amplio.

Abhyasa incluye:

  • Practicar asanas con consciencia
  • Practicar pranayama con regularidad
  • Sentarse a meditar
  • Mantra repetitivo
  • Observando la mente
  • Vivir éticamente
  • Estudiar textos yóguicos
  • Practicar la autodisciplina
  • Volver a concentrarse en la respiración durante el estrés
  • Observar las reacciones en la vida cotidiana
  • Elegir la consciencia por encima del hábito

Abhyasa es el entrenamiento repetido del cuerpo, la respiración, los sentidos, la mente y la atención.

No se limita a la esterilla de yoga.

Cada momento de vida consciente puede convertirse en Abhyasa.

La profundidad de Abhyasa: Cómo establecerse

Patanjali no define Abhyasa simplemente como “intentarlo”.

Dice que Abhyasa es el esfuerzo por establecerse con firmeza.

Esto significa que la práctica del yoga no se trata solo de experiencias temporales.

Muchas personas experimentan momentos de paz durante las clases de yoga.

Muchos sienten calma después de practicar pranayama.

Muchos se sienten inspirados después de leer filosofía.

Muchos experimentan una sensación de claridad durante la meditación.

Pero entonces la vida cotidiana vuelve a empezar.

Alguien nos critica.

Aparece un deseo.

Surge un miedo.

Un recuerdo regresa.

Un problema perturba la mente.

Un viejo hábito se apodera de mí.

La cuestión no es si podemos sentirnos en paz durante unos minutos.

La pregunta más profunda es:

¿Podemos establecernos en la estabilidad?

Abhyasa es el proceso de hacer que la estabilidad sea más constante, más accesible y más natural.

Al principio, la estabilidad aparece brevemente.

Con la práctica, resulta más fácil volver a ello.

Con el tiempo, se convierte en el fundamento de la vida.

Este es el propósito de Abhyasa.

Las tres condiciones de Patanjali para una práctica sólida

En el Yoga Sutra 1.14, Patanjali explica cuándo la práctica se arraiga firmemente:

Sa tu dīrgha-kāla-nairantarya-satkāra-āsevito dṛḍha-bhūmiḥ

Una traducción sencilla es:

La práctica se consolida cuando se realiza durante mucho tiempo, sin interrupción y con sincera devoción o respeto.

Este sutra describe tres cualidades esenciales de Abhyasa:

  • Dirgha Kala — durante mucho tiempo
  • Nairantarya—sin interrupción
  • Satkara — con sinceridad, devoción o reverencia

Estas tres cualidades distinguen la práctica profunda del entusiasmo pasajero.

1. Dirgha Kala: Practicar durante mucho tiempo

Dirgha Kala significa un largo período de tiempo.

El yoga no es una solución rápida.

La mente ha sido condicionada durante años. Ha desarrollado hábitos de anhelo, miedo, comparación, apego, distracción e identificación. Estos patrones no desaparecen después de una clase, un retiro, un taller o un mes de práctica.

La verdadera transformación lleva tiempo.

Esto no significa que el progreso sea imposible al principio. Un principiante puede notar los beneficios rápidamente. Puede sentirse más ligero. La respiración puede volverse más tranquila. La mente puede sentirse más clara.

Pero la estabilidad profunda requiere práctica a largo plazo.

El yoga no se trata solo de sentirse mejor hoy.

Se trata de transformar las raíces de cómo vivimos, percibimos, reaccionamos y nos identificamos.

Eso requiere paciencia.

Una semilla no se convierte en un árbol de la noche a la mañana.

Un río no excava un valle en un solo día.

Una mente no se aquieta mediante la inspiración ocasional.

Abhyasa madura con el tiempo.

2. Nairantarya: Practica sin interrupciones

Nairantarya significa continuidad o práctica ininterrumpida.

Esto no significa necesariamente practicar durante horas todos los días. Significa que no se debe romper el hilo de la práctica.

Muchas personas practican intensamente durante unos días y luego lo dejan por completo. Retoman la práctica con entusiasmo y luego la vuelven a interrumpir. Esto genera inestabilidad.

Una práctica diaria breve suele ser más eficaz que una práctica irregular.

Diez minutos al día pueden ser más transformadores que dos horas una vez al mes.

La continuidad entrena la mente.

La mente aprende:

“Esto importa.”

“Esto forma parte de la vida.”

“Esto no es opcional, depende del estado de ánimo.”

“Este es mi camino.”

Nairantarya construye el ritmo interior.

La práctica se vuelve menos dependiente de la motivación y más arraigada en el compromiso.

3. Satkara: Practica con sinceridad y respeto.

Satkara significa atención sincera, reverencia, devoción, respeto o entrega total.

Esto es importante porque la práctica puede volverse mecánica.

Una persona puede practicar asanas a diario, pero sin ser consciente de ello.

Una persona puede recitar un mantra mientras piensa en otra cosa.

Una persona puede meditar únicamente para lograr una imagen.

Una persona puede estudiar filosofía simplemente para parecer inteligente.

Esto no es Abhyasa profundo.

La práctica se vuelve poderosa cuando se realiza con sinceridad.

Satkara significa que abordamos la práctica con respeto.

No como un pasatiempo ocasional.

No como una actuación de ego.

No como autocastigo.

No como una casilla que marcar.

Pero como una disciplina sagrada de transformación.

La calidad de la atención importa.

Una práctica breve realizada con plena consciencia puede ser más yóguica que una práctica larga realizada mecánicamente.

¿Qué es Vairagya?

Vairagya significa desapego, desapasionamiento, desapego o ausencia de apego.

Es el segundo principio que Patanjali da para calmar la mente.

Vairagya no significa indiferencia.

No significa rechazar la vida.

No significa volverse frío, insensible o pasivo.

No significa evitar las relaciones, el trabajo, la belleza o el placer.

Vairagya significa libertad de dependencia.

Es la capacidad de experimentar la vida sin estar esclavizado por el deseo, el apego y la identificación.

Patanjali define Vairagya en Yoga Sutra 1.15:

Dṛṣṭa-anuśravika-viṣaya-vitṛṣṇasya vaśīkāra-saṁjñā vairāgyam

Una traducción sencilla es:

Vairagya es el dominio sobre el deseo por los objetos vistos o de los que se oye hablar.

En otras palabras, Vairagya es el estado en el que la mente ya no está controlada por el deseo de placeres mundanos o celestiales.

La mente puede encontrarse con objetos.

Los sentidos pueden experimentar placer.

El mundo puede seguir existiendo.

Pero quien practica no se deja dominar por el deseo.

Este es Vairagya.

Vairagya no es represión

Uno de los mayores malentendidos sobre Vairagya es que significa suprimir el deseo.

La represión no es yoga.

La supresión implica que el deseo sigue presente, pero se reprime por la fuerza. Exteriormente, la persona puede parecer distante. Interiormente, la mente puede seguir llena de anhelo, fantasía, culpa y tensión.

Vairagya es diferente.

Vairagya surge de la comprensión.

Cuando comprendes con claridad que el apego genera sufrimiento, este comienza a debilitarse de forma natural.

Por ejemplo, un niño puede apegarse a un juguete porque le parece sumamente importante. A medida que el niño madura, ese apego se debilita naturalmente. No es necesario rechazar el juguete de forma violenta; simplemente, ya no le sirve.

De igual modo, Vairagya no es un odio forzado hacia el mundo. Es madurez de percepción.

La mente ve:

“Este placer es temporal.”

“Este objeto no puede brindar satisfacción permanente.”

“Esta identidad cambiará.”

“Estos elogios pasarán.”

“Este cuerpo cambiará.”

“Esta experiencia no es el Ser.”

A partir de esta claridad, el apego comienza a debilitarse.

Esa es Vairagya.

Vairagya no está escapando de la vida.

Otro malentendido es que el desapego significa abandonar las responsabilidades mundanas.

Algunas personas imaginan que Vairagya significa abandonar la familia, el trabajo, las relaciones, la sociedad o la vida ordinaria.

Para algunos renunciantes, la renuncia externa puede formar parte de su camino. Pero el significado más profundo de Vairagya es interno.

Una persona puede vivir en una cueva y seguir apegada a su ego.

Una persona puede vivir en una ciudad y practicar un profundo desapego.

Una persona puede poseer muy poco y aun así aferrarse a su identidad.

Una persona puede tener responsabilidades y, al mismo tiempo, conservar su libertad interior.

Vairagya no se mide únicamente por el estilo de vida externo.

Se mide por la libertad de la mente para no aferrarse a nada.

Se puede trabajar sin estar dominado por la ambición.

Se puede amar sin intentar poseer a otra persona.

Puedes disfrutar de la comida sin que el gusto te domine.

Puedes enseñar yoga sin apegarte a los elogios.

Puedes ganar dinero sin que el dinero defina tu identidad.

Puedes practicar seriamente sin apegarte a ser "espiritual".

Esto es Vairagya práctico.

Por qué Abhyasa y Vairagya deben trabajar juntos

Abhyasa y Vairagya son complementarios.

Si practicas sin desapego, la práctica puede volverse egocéntrica.

Es posible que te apegues al progreso.

Vinculado a la flexibilidad.

Vinculado a experiencias espirituales.

Apegado a ser disciplinado.

Apegado a ser visto como un profesional serio.

Apegado al conocimiento.

Apegado a la pureza.

Adjunto a los resultados.

Esta es una práctica sin Vairagya.

Por otro lado, si se habla de desapego sin practicarlo, puede convertirse en pereza o evasión.

Puedes decir: "Estoy desapegado", pero en realidad evitas la disciplina.

Puedes decir: "Nada importa", pero en realidad te falta compromiso.

Puedes decir: "Lo acepto todo", pero en realidad te resistes al crecimiento.

Puedes decir: "Me rindo", pero en realidad no quieres hacer ningún esfuerzo.

Esto es falso Vairagya sin Abhyasa.

El yoga requiere ambas cosas.

Abhyasa te mantiene comprometido.

Vairagya te mantiene libre.

Abhyasa dice: practica sinceramente.

Vairagya dice: no te aferres a los frutos.

Abhyasa dice: regresa una y otra vez.

Vairagya dice: libera lo que surja.

Abhyasa construye el camino.

Vairagya elimina el apego al camino.

Juntos, calman la mente.

Abhyasa sin Vairagya: El problema de la ambición espiritual

La práctica puede convertirse en otra forma de ego.

Este es un peligro sutil.

Una persona puede comenzar a practicar yoga para liberarse del sufrimiento, pero gradualmente el ego utiliza el yoga para mejorar su autoimagen.

“Practico todos los días.”

“Soy más disciplinado que los demás.”

“Conozco las escrituras.”

“Puedo realizar asanas difíciles.”

“Tuve una experiencia de meditación profunda.”

“Soy más espiritual.”

"Yo soy un profesor."

“Soy avanzado.”

Este es Abhyasa contaminado por Asmita, el ego-Klesha.

La práctica se está llevando a cabo, pero el apego también está creciendo.

Por eso es necesario Vairagya.

Vairagya recuerda al practicante:

Practica, pero no construyas tu identidad en torno a ello.

Estudia con dedicación, pero no te vuelvas orgulloso.

Progresa con sinceridad, pero no te compares.

Medita con regularidad, pero no busques experiencias.

Enseña con destreza, pero no te aferres a la admiración.

Sírvete plenamente, pero no exijas reconocimiento.

Sin Vairagya, la práctica del yoga puede fortalecer el ego mismo que se supone que debe disolver.

Vairagya sin Abhyasa: El problema del desapego pasivo

Existe otro peligro: utilizar el desapego como excusa para la pasividad.

Una persona puede decir:

“Soy una persona desapegada, así que no necesito disciplina.”

“Me acepto tal como soy, así que no necesito cambiar.”

“Me rindo ante todo, así que no necesito esforzarme.”

“Estoy más allá de la práctica.”

“Todo es una ilusión, así que nada importa.”

Esto no es cierto, Vairagya.

Esto suele ser tamas —inercia, apatía o evasión— disfrazado de espiritualidad.

El verdadero Vairagya no debilita la práctica. La purifica.

Un profesional que mantiene la objetividad no es perezoso.

Un profesional imparcial no es negligente.

Un profesional imparcial no es indiferente.

Practican plenamente pero sin aferrarse.

Este es el equilibrio.

Esfuerzo sin apego.

Disciplina sin ego.

Ríndete sin pereza.

Compromiso sin obsesión.

Abhyasa y Vairagya en la meditación

La meditación es uno de los lugares más claros para comprender Abhyasa y Vairagya.

Te sientas para meditar.

La mente divaga.

Abhyasa es el acto de volver a la respiración, al mantra o al objeto elegido.

Surge un pensamiento. Regresas.

Surge un recuerdo. Regresas.

Surge un deseo. Regresas.

Surge un miedo. Regresas.

Surge un plan. Regresas.

Surge el sueño. Regresas.

Este regreso repetido es práctica.

Pero Vairagya es igualmente importante.

No luchas contra ese pensamiento.

No odias el recuerdo.

No te aferras a una experiencia pacífica.

No te enorgullezcas de tu concentración.

No te frustras cuando la mente divaga.

Ustedes no exigen un estado especial.

Dejas que cada movimiento mental surja y pase.

Esto no es apego.

La meditación se profundiza cuando Abhyasa y Vairagya trabajan juntas:

Regresa con regularidad.

Suelta suavemente.

Abhyasa y Vairagya en la práctica de asanas

En asana, Abhyasa significa presentarse de forma constante y practicar con consciencia.

Significa aprender a alinear las posturas, desarrollar la fuerza, mejorar la movilidad, refinar la respiración y observar la conexión entre el cuerpo y la mente.

Pero Vairagya evita que el asana se convierta en una actuación del ego.

Sin Vairagya, asana puede convertirse en:

  • Apego a la flexibilidad
  • Obsesión con las posturas avanzadas
  • Comparación con otros
  • Frustración con el cuerpo
  • Identificación con la apariencia
  • Superar el dolor
  • Orgullo por la capacidad física
  • Miedo a perder el progreso

Con Vairagya, el asana se convierte en una práctica de consciencia.

Practicas con sinceridad, pero no te aferras a la forma.

Trabajas con disciplina, pero sin forzar las cosas.

Respetas el cuerpo, pero no te identificas completamente con él.

Tú progresas, pero no te comparas.

Aceptas las limitaciones, pero no te vuelves perezoso.

Esto hace que el asana sea yóguico.

La postura se convierte en una herramienta para la estabilidad, no en una representación de la identidad.

Abhyasa y Vairagya en Pranayama

El pranayama también requiere práctica y desapego.

Abhyasa significa practicar la conciencia de la respiración o pranayama de forma regular con la guía adecuada, paciencia y sensibilidad.

La respiración se vuelve más refinada con la repetición.

Pero el vairagya es necesario porque muchos practicantes se apegan a la intensidad.

Buscan técnicas más potentes, una mayor retención, sensaciones más intensas o experiencias inusuales.

Esto puede ser peligroso y estar motivado por el ego.

En pranayama, Vairagya significa respetar la sutileza.

No fuerces la respiración.

No persigas sensaciones.

No compites.

No se convierte la respiración en logro.

No debes ignorar las señales de tu cuerpo.

El verdadero pranayama no es una agresión hacia la respiración, sino un refinamiento del prana a través de la consciencia.

Abhyasa aporta consistencia.

Vairagya aporta sensibilidad.

Abhyasa y Vairagya en la vida diaria

La verdadera prueba del yoga es la vida cotidiana.

Es fácil hablar de desapego cuando la vida es cómoda. Es fácil sentirse disciplinado cuando las circunstancias son favorables.

Pero, ¿qué ocurre cuando la vida se complica?

Alguien te critica.

Un plan fracasa.

Una relación cambia.

El dinero se vuelve incierto.

El cuerpo enferma.

Un deseo no se cumple.

El miedo se activa.

Otro lo consigue.

El futuro se presenta incierto.

Estos son los momentos en que Abhyasa y Vairagya se vuelven reales.

Abhyasa significa volver a la consciencia en lugar de reaccionar inconscientemente.

Vairagya significa dejar de lado la necesidad de controlarlo todo.

En la vida cotidiana, esto podría verse así:

Hacer una pausa antes de hablar.

Volver a concentrarse en la respiración durante el estrés.

Sería más fácil practicar la honestidad al mentir.

Elegir la disciplina cuando la mente busca distracciones.

Dejar de lado los elogios y las críticas.

Realizar tu trabajo sin obsesionarte con los resultados.

Amar a alguien sin intentar poseerlo.

Aceptar el cambio sin derrumbarse.

Responder en lugar de reaccionar.

Esto es yoga más allá de la esterilla.

Abhyasa y Vairagya y los Kleshas

Los Kleshas son las cinco causas del sufrimiento en la filosofía del yoga:

  • Avidya — ignorancia
  • Asmita — egoísmo
  • Raga — adjunto
  • Dvesha — aversión
  • Abhinivesha: miedo a la muerte o aferramiento a la vida.

Abhyasa y Vairagya ayudan directamente a debilitar estas aflicciones.

Abhyasa debilita Avidya al desarrollar la conciencia y el discernimiento.

Vairagya debilita Raga al reducir el deseo.

Abhyasa debilita a Dvesha al ayudarnos a permanecer presentes con la incomodidad.

Vairagya debilita a Asmita al reducir el apego a la identidad del ego.

Ambos, en conjunto, debilitan el Abhinivesha al ayudarnos a renunciar al control y descansar en una conciencia más profunda.

Los Kleshas mantienen la mente perturbada.

Abhyasa y Vairagya ayudan a calmar la mente desde la raíz.

Abhyasa y Vairagya y los cinco Vrittis

Las cinco vrittis son:

  • Pramana — conocimiento correcto
  • Viparyaya — conocimiento incorrecto
  • Vikalpa — imaginación
  • Nidra — sueño
  • Smriti — memoria

Estos son los movimientos de la mente.

Abhyasa entrena la mente para no dejarse llevar por estos movimientos.

Vairagya impide que el practicante se aferre a ellos.

Por ejemplo:

Surge un recuerdo. Abhyasa regresa a la consciencia. Vairagya se libera de la identificación con el recuerdo.

Surge la imaginación. Abhyasa regresa a la respiración. Vairagya no alimenta la fantasía.

Surge una percepción errónea. Abhyasa aplica el discernimiento. Vairagya libera la actitud defensiva del ego.

Surge una meditación pacífica. Abhyasa continúa la práctica. Vairagya no se aferra a la experiencia.

De esta manera, Abhyasa y Vairagya son herramientas directas para Chitta Vritti Nirodha.

La psicología de la práctica y el desapego

Desde una perspectiva psicológica, Abhyasa crea nuevos patrones.

La mente se convierte en aquello que repite.

Si reaccionamos repetidamente, la reacción se vuelve fuerte.

Si nos quejamos repetidamente, la queja se vuelve algo natural.

Si comparamos repetidamente, la comparación se vuelve automática.

Si nos distraemos repetidamente, la distracción se convierte en el estado por defecto.

Pero lo contrario también es cierto.

Si volvemos repetidamente a concentrarnos en la respiración, la consciencia se fortalece.

Si observamos los pensamientos repetidamente, la observación se vuelve más fácil.

Si elegimos la disciplina repetidamente, nuestra fuerza de voluntad se fortalece.

Si nos desprendemos repetidamente, el desapego se vuelve natural.

Abhyasa crea nuevos samskaras, o impresiones.

Vairagya impide que se alimenten los samskaras antiguos.

Juntos, transforman la mente.

La diferencia entre disciplina y apego

Un profesional serio debe comprender esta distinción.

La disciplina es necesaria. El apego es opcional.

Disciplina significa presentarse.

El apego implica la necesidad de un resultado determinado.

Disciplina significa practicar con sinceridad.

El apego significa identificarse con el progreso.

Disciplina significa hacer aquello que favorece el crecimiento.

El apego significa sufrir cuando el crecimiento no se desarrolla como se esperaba.

Disciplina significa honrar el camino.

El apego significa utilizar el camino para fortalecer el ego.

Abhyasa es disciplina.

Vairagya se quita el apego.

Por eso ambos son necesarios.

La diferencia entre dejar ir y rendirse

Vairagya a menudo se confunde con rendirse.

Pero soltar y rendirse no son lo mismo.

Rendirse puede deberse a la frustración, la pereza, el miedo o la desesperanza.

Dejar ir proviene de la sabiduría.

Rendirse significa: “No quiero intentarlo”.

Dejar ir significa: “Lo intentaré con todas mis fuerzas, pero no me aferraré”.

Rendirse es evitar la responsabilidad.

Dejar ir libera la obsesión.

Abandonar la práctica la debilita.

Dejar ir purifica la práctica.

Esta distinción es esencial.

Un yogui no abandona el esfuerzo. Un yogui abandona el apego a los frutos del esfuerzo.

Abhyasa y Vairagya en el Bhagavad Gita

Esta misma enseñanza aparece bellamente en el Bhagavad Gita.

Arjuna le dice a Krishna que la mente es inquieta, turbulenta, fuerte y difícil de controlar. Krishna coincide en que la mente es difícil, pero afirma que se puede controlar mediante la práctica y el desapego.

Esto se hace eco de las enseñanzas de Patanjali.

La mente inquieta no puede ser dominada solo por la fuerza.

Requiere:

Práctica: entrenamiento repetido
Desapego: libertad del anhelo y la identificación.

El Bhagavad Gita también enseña a actuar sin apego a los resultados. Esto está estrechamente relacionado con el Vairagya.

Actúas con sinceridad.

Cumple con tu deber.

Ofreces tu esfuerzo.

Pero no te aferras al resultado.

Esta es una forma poderosa de vivir.

Aporta excelencia y libertad.

Etapas de Abhyasa y Vairagya

Al principio, la práctica puede parecer forzada.

Necesitas recordatorios.

Necesitas disciplina.

Necesitas estructura.

Necesitas esforzarte.

La mente se resiste.

Con el tiempo, la práctica se vuelve más natural. Empiezas a sentir la diferencia entre una vida desorganizada y una vida organizada.

Con el tiempo, Abhyasa se convierte en parte de lo que eres.

De igual modo, Vairagya comienza con esfuerzo.

Al principio, soltar puede resultar difícil. La mente quiere aferrarse. Quiere placer, halagos, seguridad, identidad y control.

Pero a medida que crece la sabiduría, soltar se vuelve más fácil.

Empiezas a darte cuenta de que el aferrarse crea más sufrimiento que libertad.

Con el tiempo, el desapego se vuelve algo natural.

Sigues participando en la vida, pero con menos miedo.

Esto es madurez en el yoga.

Señales de que tu Abhyasa se está fortaleciendo

Tu Abhyasa se está fortaleciendo cuando:

  • Practicas incluso cuando la motivación es baja.
  • Recuperas la consciencia más rápidamente después de una distracción.
  • Te vuelves menos reactivo en situaciones difíciles.
  • Desarrollas constancia sin dureza.
  • Observas la mente con mayor claridad.
  • Te recuperas de los contratiempos más rápidamente.
  • Valoras la sinceridad por encima del rendimiento.
  • Te mantienes comprometido sin necesidad de inspiración constante.
  • Notas cambios sutiles en el cuerpo, la respiración y la mente.

Un Abhyasa fuerte no significa perfección.

Significa que la dirección de tu vida se está volviendo más estable.

Señales de que tu Vairagya se está fortaleciendo

Tu Vairagya se está fortaleciendo cuando:

  • Disfrutas del placer sin aferrarte a él.
  • Recibes elogios sin volverte dependiente de ellos.
  • Recibes críticas sin derrumbarte.
  • Trabajas con sinceridad sin obsesionarte con los resultados.
  • Dejas que surjan pensamientos sin creer en todos.
  • Liberas los viejos recuerdos con mayor facilidad.
  • Comparas menos
  • Necesitas menos validación externa
  • Puedes sentarte con incomodidad sin escapar inmediatamente.
  • Aceptas el cambio con más gracia.

Un Vairagya fuerte no significa que no sientas nada.

Significa que los sentimientos ya no te controlan por completo.

Obstáculos comunes para Abhyasa

Muchos obstáculos pueden interrumpir la práctica.

1. Inconsistencia

A la mente le gusta la novedad. Puede empezar con entusiasmo y luego perder el interés. Una rutina fija ayuda a superar esto.

2. Perfeccionismo

Algunas personas dejan de practicar porque no pueden hacerlo a la perfección. Pero la práctica diaria, aunque sea imperfecta, es mejor que la práctica perfecta que nunca se produce.

3. Falta de paciencia

La mente busca resultados rápidos. El yoga requiere un compromiso a largo plazo.

4. Esfuerzo excesivo

Un exceso de intensidad puede provocar agotamiento. Es mejor practicar de forma sostenible que de forma agresiva.

5. Comparación del ego

Comparar tu práctica con la de los demás debilita la sinceridad. El yoga es un camino interior.

6. Práctica mecánica

Practicar sin consciencia reduce su poder transformador. La calidad importa.

Obstáculos comunes para Vairagya

Vairagya también tiene obstáculos.

1. Confundir el apego con el amor.

Mucha gente cree que el apego es amor. Pero el apego dice: "Te necesito para sentirme completo". El amor puede coexistir con la libertad.

2. Miedo a perder la identidad

Dejar ir puede resultar amenazante porque el ego está construido en torno a patrones familiares.

3. Dependencia del placer

La mente se habitúa a la estimulación y encuentra la simplicidad aburrida.

4. Evasión espiritual

Algunas personas utilizan el desapego para evitar la honestidad emocional o la responsabilidad.

5. Condicionamiento social

La cultura moderna fomenta el deseo, la comparación, el consumismo y la ostentación. Vairagya se rebela contra este condicionamiento.

6. El apego a la práctica misma.

Incluso la práctica espiritual puede convertirse en objeto de apego.

Cómo cultivar Abhyasa

Aquí te presentamos formas prácticas de cultivar una práctica constante.

1. Empieza poco a poco, pero a diario.

No esperes a tener el horario perfecto. Empieza con una rutina que puedas mantener.

Incluso diez minutos al día pueden generar impulso.

2. Practica al mismo tiempo.

Un horario fijo reduce la negociación con la mente.

La práctica matutina suele ser útil porque la mente está más tranquila y el día aún no se ha vuelto ajetreado.

3. Mantén la práctica simple.

Una práctica sostenible puede incluir algunas asanas, conciencia de la respiración, mantras y meditación.

La complejidad no siempre es necesaria.

4. Realiza un seguimiento de la coherencia, no de la perfección.

El objetivo es seguir volviendo.

Algunos días serán intensos. Otros serán ordinarios. Continúa.

5. Estudia con regularidad.

La filosofía respalda la práctica al recordarle a la mente por qué la práctica es importante.

6. Practicar en la vida diaria

Recuperar la consciencia durante la conversación, el trabajo, el estrés, la alimentación, al caminar y al tomar decisiones.

El yoga debe incorporarse gradualmente a todos los aspectos de la vida.

Cómo cultivar Vairagya

Aquí te presentamos formas prácticas de cultivar el desapego.

1. Observa el antojo sin obedecerlo inmediatamente.

Cuando surja el deseo, haz una pausa.

Fíjate en la sensación, el pensamiento y la historia que lo rodean.

No tienes que reprimirlo. Tampoco tienes que obedecerlo al instante.

2. Practica dejar ir las cosas pequeñas.

Deja de lado la necesidad de ganar todas las discusiones.

Deja de mirar el teléfono inmediatamente.

A veces, hay que renunciar a las pequeñas comodidades.

Deshazte de las posesiones innecesarias.

Deja de quejarte repetidamente.

Los pequeños actos de soltar las cosas entrenan la mente.

3. Reflexiona sobre la impermanencia.

Todo cambia.

Esta reflexión no es negativa. Aporta claridad.

Cuando recuerdas la impermanencia, aprecias la vida con mayor profundidad y te aferras con menos desesperación.

4. Ofrezca sus acciones

Antes de practicar o trabajar, visualiza la acción en tu interior.

Esto reduce el apego egocéntrico a los resultados.

5. Observa los elogios y las críticas.

Observa cómo reacciona la mente ante la aprobación y la desaprobación.

Ambos son excelentes maestros.

6. Practica la gratitud

La gratitud reduce el deseo al mostrarle a la mente lo que ya está presente.

Una práctica diaria sencilla para Abhyasa y Vairagya

Aquí tienes un ejercicio sencillo que puedes utilizar.

Siéntese cómodamente durante cinco a diez minutos.

Cierra los ojos.

Observa tu respiración natural.

Cuando la mente divague, vuelve suavemente a concentrarte en la respiración.

Este es Abhyasa.

Cuando surjan pensamientos, recuerdos, deseos o emociones, déjalos pasar sin aferrarte a ellos ni luchar contra ellos.

Este es Vairagya.

Al final, reflexiona en silencio:

Regreso con práctica.

Me libero sin apego.

Esta sencilla práctica encierra la esencia de las enseñanzas de Patanjali.

Regreso y liberación.

Practica y suelta.

Abhyasa y Vairagya para profesores de yoga

Para los profesores de yoga, Abhyasa y Vairagya son fundamentales.

Un maestro necesita Abhyasa para mantenerse comprometido con la práctica personal, el estudio, el perfeccionamiento y una vida ética.

Sin Abhyasa, la enseñanza se vuelve vacía.

Un profesor también necesita a Vairagya.

Sin Vairagya, la enseñanza puede llegar a depender de los elogios, los alumnos, los ingresos, la reputación, la visibilidad en las redes sociales o la imagen de ser espiritual.

Un profesor que practica Vairagya puede servir de forma más limpia.

Enseñan con sinceridad, pero no dependen de la admiración.

Guían a los estudiantes, pero no los controlan.

Siguen aprendiendo, pero no pretenden saberlo todo.

Aceptan el crecimiento, el cambio, la retroalimentación y la humildad.

Por eso, Abhyasa y Vairagya no son solo prácticas personales. Son la base de una enseñanza responsable.

Abhyasa y Vairagya en la formación de profesores de yoga

En la formación de profesores de yoga, los alumnos suelen experimentar tanto inspiración como desafíos.

Puede haber malestar físico, resistencia mental, liberación emocional, confusión filosófica, disciplina, fatiga, excitación y dudas sobre uno mismo.

Abhyasa ayuda a los estudiantes a mantenerse comprometidos.

Siguen asistiendo a clase.

Practican a diario.

Ellos estudian.

Hacen preguntas.

Regresan a la respiración.

Siguen abiertos al aprendizaje.

Vairagya ayuda a los estudiantes a liberar la presión innecesaria.

No comparan su cuerpo con el de los demás.

No se aferran a la perfección.

No se asustan cuando la práctica les resulta difícil.

No buscan experiencias espirituales.

No convierten la certificación en una cuestión de identidad personal.

Un buen programa de formación de profesores de yoga debería enseñar ambas cosas.

Los estudiantes deben aprender a practicar con sinceridad y a soltar con elegancia.

La vida moderna requiere tanto práctica como desapego.

La vida moderna entrena lo opuesto a Abhyasa y Vairagya.

Entrena la distracción en lugar de la práctica.

Fomenta el deseo en lugar de la satisfacción.

Fomenta la comparación en lugar del autoaprendizaje.

Entrena para obtener resultados instantáneos en lugar de cultivar la paciencia.

Fomenta la construcción de la identidad en lugar de la libertad.

Entrena la estimulación en lugar de la quietud.

Por eso, las enseñanzas de Patanjali siguen siendo tan relevantes hoy en día.

Abhyasa es una medicina para la distracción.

Vairagya es una medicina para los antojos.

Juntos, restauran la fuerza interior.

Una persona con Abhyasa tiene dirección.

Una persona con Vairagya tiene libertad.

Una persona que posee ambas cualidades tiene estabilidad.

Malentendidos comunes sobre Abhyasa y Vairagya

1. Abhyasa no significa solo asana

Las asanas pueden formar parte del Abhyasa, pero la verdadera práctica incluye cuerpo, respiración, mente, ética, meditación, autoconocimiento y consciencia diaria.

2. Abhyasa no significa forzar

La práctica debe ser constante y sincera, no violenta. La disciplina debe ir de la mano de la inteligencia.

3. Vairagya no significa rechazar la vida.

El desapego significa liberarse del apego, no odiar el mundo.

4. Vairagya no significa no tener emociones.

Una persona con cierta distancia emocional aún puede amar, cuidar, trabajar, sufrir y participar plenamente en la vida. La diferencia radica en que las emociones no controlan por completo la consciencia.

5. El desapego no es pereza.

Vairagya significa desprenderse del apego a los resultados, no abandonar el esfuerzo.

6. La práctica y el desapego no son opuestos.

Se apoyan mutuamente. La práctica aporta constancia. El desapego da libertad.

7. Puedes llegar a apegarte a la práctica del yoga.

Por eso, Vairagya debe acompañar a Abhyasa. Incluso la práctica espiritual puede convertirse en identidad del ego.

Conclusión: Regreso y liberación

Abhyasa y Vairagya son dos de las enseñanzas más prácticas y profundas de la filosofía del yoga.

Responden a la pregunta esencial:

¿Cómo puede una mente inquieta encontrar la calma?

La respuesta de Patanjali es clara:

Mediante la práctica y el desapego.

Abhyasa es el esfuerzo constante por mantenerse firme en la consciencia.

Vairagya es la liberación del anhelo, el apego y la dependencia.

Abhyasa nos enseña a regresar.

Vairagya nos enseña a soltar.

Vuelve a concentrarte en la respiración.

Suelta el pensamiento.

Regresa a la práctica.

Publicar el resultado.

Regreso a la consciencia.

Libérate del ego.

Regreso a la disciplina.

Suelta el archivo adjunto.

Regresa al camino.

Libérate de la necesidad de controlar el camino.

Este es el equilibrio del yoga.

Practica sin apego.

Disciplina sin agresividad.

Esfuerzo sin ego.

Amor sin posesión.

Acción sin aferrarse.

Quietud sin represión.

Cuando Abhyasa y Vairagya maduran juntas, las vrittis se debilitan. La mente se aclara. El practicante se ve menos influenciado por el deseo, el miedo, la memoria y la identidad.

Entonces, el yoga ya no es solo algo que se practica sobre una esterilla.

Se convierte en una forma de vivir en el mundo con serenidad y libertad.

Preguntas frecuentes sobre Abhyasa y Vairagya

¿Qué es Abhyasa en yoga?

Abhyasa significa práctica constante o esfuerzo continuo. En los Yoga Sutras de Patanjali, se refiere al esfuerzo por mantenerse firme en la serenidad interior.

¿Qué es Vairagya en el yoga?

Vairagya significa desapego, desapasionamiento o ausencia de apego. Es la capacidad de experimentar la vida sin estar controlado por el deseo, el apego o la identificación.

¿Dónde se mencionan Abhyasa y Vairagya?

Abhyasa y Vairagya se mencionan en el Yoga Sutra 1.12 de Patanjali, donde Patanjali dice que las fluctuaciones de la mente se calman mediante la práctica y el desapego.

¿Por qué son importantes Abhyasa y Vairagya?

Son importantes porque constituyen los dos métodos principales para calmar la mente. Abhyasa fomenta la estabilidad, mientras que Vairagya elimina el apego a los movimientos mentales y a los resultados.

¿Abhyasa es solo una práctica de yoga física?

No. Abhyasa incluye asanas, pranayama, meditación, mantras, autoconocimiento, vida ética y atención plena diaria. Es cualquier práctica sincera que conduce a la serenidad interior.

¿Significa Vairagya renunciar a todo?

No. Vairagya no significa rechazar la vida ni abandonar las responsabilidades. Significa liberarse del apego y la dependencia.

¿Puedo practicar Vairagya mientras llevo una vida normal?

Sí. El vairagya se puede practicar en el trabajo, las relaciones, la vida familiar, la enseñanza y las responsabilidades diarias. Es una actitud interna de desapego.

¿Cuál es la diferencia entre desapego e indiferencia?

El desapego significa cuidar sin aferrarse. La indiferencia significa no preocuparse. Vairagya no es indiferencia; es liberarse de la posesividad y el apego.

¿Cómo ayudan Abhyasa y Vairagya a la meditación?

Abhyasa te ayuda a volver al objeto de meditación una y otra vez. Vairagya te ayuda a soltar pensamientos, recuerdos, deseos y expectativas sin aferrarte a ellos.

¿Cómo pueden los principiantes practicar Abhyasa y Vairagya?

Los principiantes pueden comenzar con una breve práctica diaria y observar sus pensamientos, deseos y reacciones sin identificarse inmediatamente con ellos. Practica con constancia y deja de apegarte a los resultados.

¿Cuál es la relación entre Abhyasa, Vairagya y Chitta Vritti Nirodha?

Chitta Vritti Nirodha significa el aquietamiento de las fluctuaciones de la mente. Abhyasa y Vairagya son los dos métodos principales que Patanjali propone para alcanzar esta quietud.