Introducción: El yoga es más que postura física
Cuando la mayoría de la gente oye la palabra yoga, piensa en posturas físicas.
Se imaginan estiramientos, flexibilidad, equilibrio, fuerza o relajación. Estos son aspectos valiosos de la práctica del yoga moderno, pero no constituyen la totalidad del significado del yoga.
En las enseñanzas tradicionales de los Yoga Sutras de Patanjali, el yoga se presenta como un camino completo de transformación interior. Este camino se conoce como Ashtanga Yoga, o los Ocho Miembros del Yoga.
La palabra sánscrita ashta significa ocho.
La palabra anga significa extremidad o parte.
Así pues, Ashtanga Yoga significa el camino de ocho ramas del yoga.
Estas ocho extremidades son:
- Yama — restricciones éticas
- Niyama - observancias personales
- Asana — postura
- Pranayama — regulación de la respiración
- Pratyahara — retirada de los sentidos
- Dharana — concentración
- Dhyana — meditación
- Samadhi: absorción o integración espiritual
En conjunto, estos ocho pasos guían al practicante desde la disciplina externa hasta la quietud interior, desde una vida dispersa hasta el dominio de sí mismo, y desde la identificación con la mente hasta la experiencia directa del verdadero Ser.
Los Ocho Pasos del Yoga nos muestran que el yoga no es simplemente algo que hacemos sobre una esterilla. El yoga es una forma de vivir, percibir, respirar, actuar, pensar y despertar.
El verso sánscrito de los Yoga Sutras
Los ocho miembros son descritos por Patanjali en el Yoga Sutra 2.29:
यमनियमासनप्राणायामप्रत्याहारधारणाध्यानसमाधयोऽष्टावङ्गानि
Yama-niyama-āsana-prāṇāyāma-pratyāhāra-dhāraṇā-dhyāna-samādhayo’ṣṭāvaṅgāni
Una traducción sencilla es:
"Yama, niyama, asana, pranayama, pratyahara, dharana, dhyana y samadhi son las ocho ramas del yoga".
Este sutra aparece en el segundo capítulo de los Yoga Sutras, conocido como Sadhana Pada, el capítulo sobre la práctica.
Esto es importante.
Patanjali no presenta el yoga solo como creencia, filosofía o teoría. Lo presenta como sadhana — un camino práctico de práctica disciplinada.
Los Ocho Miembros no son ideas abstractas. Son pasos para transformar la vida.
¿Por qué se les llama “extremidades” y no “escalones”?
Los Ocho Miembros a menudo se describen como pasos, pero Patanjali usa la palabra anga, que significa extremidad.
Esto importa.
Un paso sugiere algo que se termina y se deja atrás. Una extremidad sugiere algo que permanece como parte del cuerpo entero.
Por ejemplo, no completas un yama y luego lo abandonas. No terminas un niyama y luego pasas a otro para siempre. No usas una asana una sola vez y luego te olvidas del cuerpo.
Las ocho extremidades se sostienen mutuamente.
La ética respalda la meditación.
La respiración favorece la concentración.
La disciplina sensorial favorece la conciencia interior.
La postura favorece la quietud.
La meditación profundiza el autoconocimiento.
Los Ocho Miembros no son una escalera que se sube una sola vez. Son un sistema integrado.
Al principio, puedes practicarlos uno por uno. Con el tiempo, comenzarán a funcionar en conjunto.
El propósito de los ocho miembros del yoga
El objetivo de los Ocho Miembros es el mismo que el objetivo del yoga en sí: Chitta Vritti Nirodha.
En el Yoga Sutra 1.2, Patanjali define el yoga como:
Yogaś citta-vṛtti-nirodhaḥ
El yoga es el aquietamiento o el dominio de las fluctuaciones de la mente.
Los Ocho Miembros son el método práctico para esto.
La mente ordinaria está dispersa. Se ve arrastrada por el deseo, el miedo, el hábito, la memoria, la estimulación sensorial, el ego, la comparación y la reacción emocional.
Los Ocho Miembros perfeccionan gradualmente al practicante.
En primer lugar, aportan armonía al comportamiento.
Luego, purifican sus hábitos personales.
Luego, estabilizan el cuerpo.
Luego, regulan la respiración y la energía.
Luego, apartan la atención de las distracciones.
Luego, entrenan la concentración.
Entonces, la concentración se convierte en meditación.
Finalmente, la meditación se convierte en samadhi.
Este es el camino que va desde la disciplina externa hasta la libertad interior.
1. Yama: Restricciones éticas
Yama es el primer miembro del yoga.
Yama se refiere a las restricciones éticas o principios universales que guían nuestra forma de relacionarnos con los demás y con el mundo.
Antes de adentrarse en la meditación, Patanjali comienza con la conducta. Esto es muy práctico. Si nuestras acciones generan conflicto, culpa, daño, deshonestidad, codicia o agitación, la mente no puede alcanzar la paz.
Yama protege la mente de perturbaciones innecesarias.
Hay cinco yamas:
- Ahimsa — no violencia
- Satya — veracidad
- Asteya — no robar
- Brahmacharya: uso sabio de la energía
- Aparigraha - no posesividad
Ahimsa: No violencia
Ahimsa significa no violencia o no causar daño.
Se aplica a la acción, el habla y el pensamiento.
La mayoría de la gente entiende la violencia física, pero el yoga profundiza en este principio. Las palabras duras, las intenciones crueles, el odio a uno mismo, los celos, las críticas innecesarias y el diálogo interno agresivo también pueden perturbar la mente.
Ahimsa comienza con la conciencia.
¿Cómo me comunico con los demás?
¿Cómo me hablo a mí mismo?
¿Mis acciones generan sufrimiento?
¿Utilizo la verdad como arma?
¿Practico yoga con amabilidad o con ego?
En la práctica de asanas, ahimsa significa no forzar al cuerpo a adoptar posturas para las que no está preparado. En las relaciones, significa reducir el daño mediante la paciencia, la compasión y un lenguaje consciente. En la vida cotidiana, significa ser menos reactivo y más responsable.
Ahimsa es el fundamento del yoga porque una mente violenta no puede aquietarse.
Satya: Veracidad
Satya significa veracidad.
Significa vivir, hablar y actuar en consonancia con la verdad.
Pero satya no es sinónimo de brusquedad. En yoga, la verdad debe guiarse por ahimsa. Una afirmación puede ser objetivamente cierta, pero si se expresa con crueldad, ego o con el deseo de herir, no es veracidad yóguica.
Satya nos invita a examinar las sutiles maneras en que evitamos la verdad.
¿Acaso finjo ser alguien que no soy?
¿Me escondo tras un lenguaje espiritual?
¿Digo que sí cuando quiero decir que no?
¿Exagero para parecer importante?
¿Me miento a mí mismo sobre mis hábitos, miedos o apegos?
La veracidad genera fortaleza interior porque elimina la fragmentación.
Cuando el pensamiento, la palabra y la acción están alineados, la mente se simplifica. Disminuye el conflicto interno. Esto favorece la meditación.
Asteya: No robar
Asteya significa no robar.
En su nivel más obvio, significa no tomar lo que no nos pertenece. Pero el yoga también incluye formas más sutiles de apropiación.
Podemos robar tiempo siendo descuidados con nuestros compromisos.
Podemos llamar la atención buscando constantemente la validación.
Es posible que nos atribuyamos el mérito del trabajo de otra persona.
Podemos robar la paz mediante la manipulación, los chismes o la presión emocional.
Podemos perjudicarnos a nosotros mismos malgastando nuestra energía en hábitos inconscientes.
Asteya se basa en la satisfacción.
Cuando nos sentimos incompletos, intentamos tomar del mundo. Cuando nos sentimos enraizados, dejamos de aferrarnos.
Asteya nos enseña a vivir con integridad y respeto.
Brahmacharya: Uso sabio de la energía
Brahmacharya se suele traducir como celibato, pero su significado más amplio es el uso sabio de la energía vital.
La palabra puede entenderse como moverse en alineación con Brahman, o la realidad suprema.
Para un practicante moderno, brahmacharya significa preguntar:
¿Adónde se va mi energía?
¿Estoy malgastando energía por excesos?
¿Me dejo llevar por los impulsos?
¿Mis hábitos favorecen la claridad o la agitación?
¿Mis relaciones aumentan mi consciencia o me agotan la vitalidad?
Brahmacharya no es represión. Es una gestión inteligente de la energía.
La comida, el habla, la sexualidad, el trabajo, el entretenimiento, las redes sociales, la ambición y los dramas emocionales influyen en la energía. Una vida yóguica no exige el rechazo a la vida, pero sí requiere discernimiento.
La mente se aquieta cuando la energía no se escapa constantemente a través del deseo inconsciente.
Aparigraha: No Posesividad
Aparigraha significa no aferrarse, no acumular o no poseer.
Se trata de la práctica de no aferrarse innecesariamente a objetos, personas, roles, identidades, opiniones o resultados.
La posesividad genera miedo. Cuanto más nos aferramos, más tememos perder.
Aparigraha nos pide que simplifiquemos.
¿Qué tengo en mis manos que ya no necesito?
¿Qué identidad me da miedo revelar?
¿Qué expectativa está generando sufrimiento?
¿Qué poseo y qué me posee a mí?
Este yama no significa que no puedas tener un hogar, una familia, un trabajo o pertenencias. Significa que no dejes que la posesión se convierta en esclavitud.
Aparigraha trae ligereza.
2. Niyama: Observancias personales
Niyama es la segunda rama del yoga.
Mientras que yama guía nuestra relación con los demás, niyama guía nuestra relación con nosotros mismos.
Los cinco niyamas son:
- Saucha — pureza
- Santosha — satisfacción
- Tapas — disciplina
- Svadhyaya — autoaprendizaje
- Ishvara Pranidhana: entregarse a la realidad Divina o superior
En conjunto, los niyamas ayudan a purificar el estilo de vida, fortalecer la disciplina, profundizar la autoconciencia y cultivar la humildad.
Saucha: Pureza
Saucha significa pureza o limpieza.
Incluye la limpieza del cuerpo, del entorno, del habla, de la dieta, de los hábitos y de la mente.
En la práctica, la higiene personal puede incluir el baño, ropa limpia, un espacio de práctica limpio, comida sencilla y un entorno ordenado.
Pero la salsa no es solo externa.
La saucha mental significa tomar conciencia de lo que consumimos a través de los sentidos.
¿Qué veo?
¿Qué leo?
¿En qué conversaciones participo?
¿Qué pensamientos repito?
¿Qué emociones alimento?
Una vida desordenada suele crear una mente desordenada.
Saucha aporta claridad.
Santosha: Contentamiento
Santosha significa contentamiento.
Es la capacidad de mantener la estabilidad interior sin depender constantemente de las condiciones externas.
Esto no significa volverse perezoso o pasivo. Santosha no se opone al crecimiento. Se opone a la creencia de que la felicidad siempre se encuentra en otro lugar.
La mente común dice:
“Seré feliz cuando lo consiga.”
"Tendré paz cuando esa persona cambie."
“Estaré completa cuando consiga más.”
“Me relajaré cuando todo esté perfecto.”
Santosha interrumpe este aplazamiento interminable de la paz.
Nos enseña a practicar la gratitud, la sencillez y la aceptación, sin dejar de actuar con sabiduría en la vida.
La satisfacción no es la ausencia de ambición. Es la liberación de la pobreza interior.
Tapas: Disciplina
Tapas significa calor, disciplina, esfuerzo o fuego interior.
Se trata de la voluntad de hacer lo que favorece la transformación, incluso cuando resulta incómodo.
Sin tapas, el yoga sigue siendo una idea. Con tapas, el yoga se convierte en práctica.
El tapas puede manifestarse en cosas como despertarse para practicar sadhana, ser constante en la meditación, practicar asanas con consciencia, elegir la honestidad, controlar el habla o afrontar la incomodidad sin huir.
Pero el tapas debe equilibrarse con la sabiduría. La disciplina sin consciencia puede convertirse en agresión. El esfuerzo sin compasión puede convertirse en ego.
El verdadero tapas quema las impurezas, no al practicante.
Desarrolla la fortaleza, el compromiso y el autocontrol.
Svadhyaya: Autoaprendizaje
Svadhyaya significa autoaprendizaje.
Incluye el estudio de textos sagrados y el estudio de uno mismo.
En la práctica tradicional, el svadhyaya puede implicar la lectura de los Yoga Sutras, el Bhagavad Gita, los Upanishads u otras escrituras yóguicas. Pero el propósito más profundo no es acumular información, sino verse a uno mismo con claridad.
Svadhyaya pregunta:
¿Por qué reacciono de esta manera?
¿Qué patrones se repiten constantemente en mi vida?
¿Qué miedos influyen en mis decisiones?
¿Qué deseos controlan mi atención?
¿Quién soy yo más allá de mis roles y pensamientos?
El autoaprendizaje convierte la vida en un espejo.
Sin svadhyaya, la práctica puede volverse mecánica. Con svadhyaya, cada experiencia se convierte en material para el despertar.
Ishvara Pranidhana: Rendición
Ishvara Pranidhana significa entrega a Ishvara, lo Divino o una realidad superior.
Esta extremidad suele ser malinterpretada.
Rendirse no significa impotencia. No significa negarse a asumir la responsabilidad. Significa liberarse de la obsesión del ego por el control.
Sigues actuando.
Sigues practicando.
Sigues esforzándote.
Pero renuncias a la exigencia de que la vida se desarrolle exactamente según tu voluntad personal.
Ishvara Pranidhana suaviza el ego.
Nos recuerda que no somos el centro del universo. Existe una inteligencia, un orden o un misterio superior que trasciende la mente individual limitada.
Esta entrega trae consigo humildad, confianza y devoción.
3. Asana: Postura
Asana es el tercer miembro del yoga.
Hoy en día, a menudo se considera que el asana constituye la totalidad del yoga. Pero en el sistema de Patanjali, el asana es solo una de las ocho ramas.
Esto no le resta importancia a las asanas. Simplemente las sitúa en el contexto adecuado.
Patanjali define asana en el Yoga Sutra 2.46:
Sthira sukham āsanam
Asana es una postura estable y cómoda.
Esta definición es muy diferente de la obsesión moderna por las formas complejas.
Según Patanjali, el propósito del asana no es el rendimiento, sino la estabilidad.
El cuerpo debe alcanzar la suficiente estabilidad para poder soportar prácticas más profundas como el pranayama y la meditación.
Un cuerpo inquieto perturba la respiración.
Una respiración agitada perturba la mente.
Una mente perturbada no puede meditar profundamente.
Asana prepara al practicante para la quietud.
El propósito más profundo de Asana
En el sentido yóguico, asana no es simplemente estirar.
Enseña:
- Conciencia del cuerpo
- Equilibrio entre esfuerzo y facilidad
- Disciplina
- Paciencia
- Coordinación de la respiración
- Regulación del sistema nervioso
- Observación de las reacciones mentales
- Capacidad de permanecer presente en la incomodidad
La postura revela la mente.
Cuando una postura es difícil, el ego puede reaccionar.
Cuando otro estudiante es más flexible, pueden surgir comparaciones.
Cuando el progreso es lento, puede aparecer la frustración.
Cuando el cuerpo se resiste, puede surgir la impaciencia.
Aquí es donde comienza el verdadero yoga.
Esta postura no solo entrena el cuerpo, sino que también expone la mente.
El asana se convierte en una puerta de entrada al autoconocimiento.
4. Pranayama: Regulación de la respiración y la energía
Pranayama es el cuarto miembro del yoga.
La palabra pranayama se compone de dos partes:
- Prana: fuerza vital, energía vital
- Ayama — expansión, extensión, regulación
Pranayama se suele traducir como control de la respiración, pero es más que un simple ejercicio respiratorio. Es la regulación y expansión de la energía vital a través de la respiración.
En la filosofía del yoga, la respiración y la mente están profundamente conectadas.
Cuando la mente está enfadada, la respiración cambia.
Cuando la mente tiene miedo, la respiración cambia.
Cuando la mente está en calma, la respiración se vuelve constante.
Cuando la respiración se vuelve regular, la mente comienza a calmarse.
Por eso el pranayama es fundamental en la práctica del yoga.
¿Por qué Pranayama viene después de Asana?
Patanjali sitúa el pranayama después del asana porque el cuerpo debe estar estable antes de que la respiración pueda refinarse.
Si el cuerpo está inquieto, tenso o incómodo, la regulación de la respiración se dificulta.
Las asanas preparan el cuerpo.
El pranayama refina la respiración.
Una respiración pausada prepara la mente para la meditación.
Esta secuencia es práctica e inteligente.
Mediante el pranayama, quien lo practica comienza a influir en el cuerpo sutil y el sistema nervioso. La respiración se convierte en un puente entre el cuerpo y la mente.
Ejemplos de prácticas de pranayama
Algunas prácticas comunes de pranayama incluyen:
- Nadi Shodhana: respiración alternativa por las fosas nasales
- Bhramari - aliento de abeja tarareando
- Ujjayi — aliento victorioso
- Kapalabhati – aliento limpiador
- Bhastrika — aliento de fuelle
- Anulom Vilom: práctica de respiración alternativa
No todas las prácticas de pranayama son adecuadas para todos en todo momento. Algunas son relajantes, mientras que otras son estimulantes o energizantes.
Para los principiantes, la simple consciencia de la respiración y la respiración suave alternando las fosas nasales suelen ser un buen punto de partida.
El objetivo no es forzar la respiración. El objetivo es refinar la atención, la energía y la serenidad interior.
5. Pratyahara: Retiro de los sentidos
Pratyahara es el quinto miembro del yoga.
Significa retirada de los sentidos.
Esto no significa destruir los sentidos ni rechazar el mundo. Significa que los sentidos ya no arrastran la mente hacia afuera de forma incontrolable.
En la vida cotidiana, la atención se dirige constantemente hacia el exterior.
Aparece una notificación y la mente la sigue.
Se produce un sonido y la atención se desvía.
Surge un deseo y el cuerpo reacciona.
Un olor, una imagen, un recuerdo o un mensaje capturan la mente.
Los sentidos siguen alimentando los vrittis.
Pratyahara es la práctica de recuperar la atención.
Por qué Pratyahara es tan importante hoy en día.
La vida moderna está diseñada para perturbar el pratyahara.
Los teléfonos, la publicidad, las redes sociales, la música constante, los vídeos interminables, las notificaciones y la sobreestimulación mantienen los sentidos activos todo el tiempo.
El resultado es una mente dispersa.
Muchas personas no pueden permanecer sentadas en silencio ni siquiera unos minutos sin buscar estímulos. Esto no es debilidad. Es condicionamiento.
Pratyahara revierte este condicionamiento.
Enseña al practicante a mirar hacia su interior.
Este es el puente entre el yoga exterior y el yoga interior.
Los primeros cuatro aspectos son más externos: comportamiento, estilo de vida, cuerpo y respiración.
Los últimos tres pasos son internos: concentración, meditación y samadhi.
Pratyahara está de pie en el centro.
Sin pratyahara, la meditación es difícil porque la mente permanece adicta al movimiento sensorial.
Formas sencillas de practicar Pratyahara
Pratyahara se puede practicar a través de:
- Sentarse en silencio sin estimulación externa
- Cerrar los ojos durante la toma de conciencia de la respiración
- Comer sin distracciones
- Tomarse descansos de las redes sociales
- Practicar yoga sin música a veces
- Observar los deseos sensoriales sin satisfacerlos de inmediato.
- Pasar tiempo en la naturaleza sin necesidad de entretenimiento.
- Practicando Yoga Nidra
- Dirigir la atención de los objetos externos hacia la conciencia interior.
Pratyahara le da a la mente espacio para aquietarse.
6. Dharana: Concentración
Dharana es el sexto miembro del yoga.
Significa concentración o mantener la mente fija en un punto.
En dharana, el practicante entrena la atención para que permanezca firme.
El objeto de concentración puede ser:
- La respiración
- Un mantra
- Un chakra
- La llama de una vela
- Un símbolo visual
- Una imagen sagrada
- Un punto en el cuerpo
- El sonido interior
- La sensación de conciencia misma
La mente ordinaria salta de un objeto a otro. Dharana reúne esta atención dispersa y la dirige con firmeza hacia una sola dirección.
Por qué la concentración es importante
Sin concentración, la meditación no puede profundizarse.
Muchas personas intentan meditar, pero su mente divaga constantemente. Esto es normal al principio. Dharana es la etapa de entrenamiento en la que traemos la mente de vuelta repetidamente.
Surge un pensamiento.
Lo notas.
Vuelves a la respiración.
Surge otra idea.
Vuelves a regresar.
Este regreso repetido no es un fracaso. Es práctica.
Cada regreso refuerza la atención.
Dharana desarrolla la estabilidad mental necesaria para la meditación.
En la vida cotidiana, dharana también mejora la claridad, la capacidad de escucha, el aprendizaje, la creatividad, la toma de decisiones y la regulación emocional.
Una mente concentrada es poderosa. Una mente dispersa pierde energía.
7. Dhyana: Meditación
Dhyana es el séptimo miembro del yoga.
Generalmente se traduce como meditación.
Dharana y dhyana están estrechamente relacionados, pero no son exactamente lo mismo.
En dharana, la concentración requiere esfuerzo. La mente se vuelve repetidamente al objeto.
En dhyana, la concentración se vuelve más continua. La atención comienza a fluir de manera constante hacia el objeto sin interrupciones frecuentes.
Una forma sencilla de entender la diferencia:
Dharana es colocar la mente.
Dhyana es el flujo ininterrumpido de la mente.
Dharana es como verter gotas de aceite una a una.
Dhyana es como un flujo continuo de aceite.
La meditación no es luchar contra los pensamientos.
Muchos principiantes creen que meditar significa no tener pensamientos de inmediato.
Este malentendido genera frustración.
La meditación no es una batalla contra la mente. Es el refinamiento de la atención.
Al principio, es posible que notes más pensamientos, no menos. Esto no significa que la meditación esté empeorando la mente, sino que la consciencia se está agudizando.
Por fin estás viendo lo que ya estaba sucediendo.
Con la práctica regular, la mente se vuelve menos reactiva. Los pensamientos aún pueden surgir, pero pierden su poder para dominar la conciencia.
La meditación madura cuando el practicante ya no se ve constantemente distraído por cada movimiento mental.
La transformación interna de Dhyana
La meditación cambia la relación del practicante con su mente.
En lugar de estar perdido en tus pensamientos, te vuelves consciente de ellos.
En lugar de reaccionar de inmediato, te das cuenta del impulso.
En lugar de creer en cada emoción, observas su evolución.
En lugar de identificarte con cada estado mental, descansas como testigo.
Por eso la meditación es fundamental en el yoga.
Revela que no eres simplemente el cuerpo, los sentidos, los pensamientos o las emociones. Eres la consciencia en la que aparecen.
8. Samadhi: Absorción
Samadhi es el octavo miembro del yoga.
Es la culminación del camino del yoga.
Samadhi se suele traducir como absorción, integración, unión meditativa profunda o realización espiritual.
En el samadhi, la separación entre el meditador, el proceso de meditación y el objeto de meditación se afina o se disuelve.
La mente se vuelve tan tranquila y lúcida que la conciencia ya no se ve perturbada por las fluctuaciones cotidianas.
Samadhi no es una relajación ordinaria.
No es sueño.
No es imaginación.
No se trata de excitación emocional.
No es un estado de ánimo pasajero.
Samadhi es un estado profundo de absorción y claridad interior.
Comprender el Samadhi de forma sencilla
En la experiencia cotidiana, siempre existe una sensación de división:
“Estoy meditando.”
“Este es mi aliento.”
“Me estoy concentrando en este objeto.”
“Estoy teniendo esta experiencia.”
En el samadhi, esta división se vuelve sutil. El sentimiento egocéntrico de "yo estoy haciendo esto" se aquieta.
Hay una profunda quietud, presencia y absorción.
Las distintas tradiciones yóguicas describen las etapas del samadhi de diferentes maneras. Patanjali también explica los diversos niveles de samadhi en los Yoga Sutras.
Para un principiante, basta con entender esto:
Samadhi es el florecimiento de la meditación, cuando la mente se absorbe por completo y se revela la verdadera naturaleza de la consciencia.
¿Es el Samadhi el objetivo final?
En el yoga de Patanjali, el samadhi es fundamental para la liberación. Pero no debe considerarse un logro espiritual para el ego.
El ego puede convertir cualquier cosa en identidad, incluso la meditación.
“Soy avanzado.”
“Tuve una experiencia especial.”
“Alcancé el samadhi.”
“Soy más espiritual que los demás.”
Este es otro vritti.
El verdadero samadhi reduce el ego. No lo infla.
El propósito de los Ocho Miembros no es crear una personalidad espiritual, sino disolver la falsa identificación y revelar el verdadero Ser.
Las extremidades externas e internas del yoga
Los ocho miembros pueden entenderse en dos grandes grupos.
Las primeras cinco extremidades suelen denominarse miembros externos:
- Yama
- Niyama
- Asana
- Pranayama
- Pratyahara
Preparan al profesional refinando su comportamiento, estilo de vida, cuerpo, respiración, sentidos y atención.
Las últimas tres extremidades suelen denominarse extremidades internas:
- Dharana
- Dhyana
- Samadhi
Estas son las prácticas de meditación más profundas.
Sin embargo, que sea externo no significa que sea menos importante.
Sin fundamentos éticos, la meditación puede volverse inestable. Sin disciplina, la concentración se debilita. Sin regulación de los sentidos, la práctica interior se dificulta.
Las extremidades externas protegen y preparan las internas.
Los ocho miembros y la vida cotidiana
Los Ocho Miembros no son solo para monjes, ascetas o yoguis avanzados. Se pueden practicar en la vida cotidiana.
Practicas yama cuando hablas con amabilidad, evitas la manipulación y actúas con honestidad.
Practicas niyama cuando mantienes la disciplina, te estudias a ti mismo y cultivas la satisfacción.
Practicas asanas cuando cuidas tu cuerpo y utilizas la postura como una práctica de consciencia plena.
Practicas pranayama cuando regulas tu respiración en lugar de dejarte dominar por el estrés.
Practicas pratyahara cuando te alejas de la sobreestimulación y recuperas la atención.
Practicas dharana cuando te concentras profundamente en una tarea sin distracciones.
Practicas dhyana cuando tu atención fluye de manera constante en la meditación.
Uno se acerca al samadhi cuando el ego se aquieta y la consciencia se absorbe profundamente.
Por eso el yoga es una práctica integral para la vida.
Malentendidos comunes sobre los ocho pasos del yoga
1. Los Ocho Miembros no son solo reglas religiosas.
Son disciplinas prácticas para refinar el cuerpo, la mente, la energía y la consciencia. Quienes las practican pueden relacionarse con ellas desde una perspectiva espiritual, filosófica o psicológica.
2. Asana no es todo el yoga.
Las asanas son importantes, pero son solo una parte. Sin ética, respiración, disciplina sensorial, concentración y meditación, el yoga queda incompleto.
3. Las extremidades no son estrictamente lineales.
Aunque se presentan en orden, también se complementan entre sí. Un practicante puede trabajar simultáneamente con asanas, respiración, ética y meditación.
4. La meditación sin yama y niyama es inestable.
Si la vida cotidiana está llena de deshonestidad, excesos, violencia, codicia y distracciones, la mente llevará esas perturbaciones a la meditación.
5. Samadhi no es un logro del ego.
Samadhi no se trata de alcanzar la superioridad espiritual. Se trata de aquietar el ego y revelar una conciencia más profunda.
Por qué los ocho miembros son importantes para el yoga moderno.
El yoga moderno suele hacer hincapié en el cuerpo. Esto tiene beneficios, sobre todo para la salud, la movilidad, la fuerza y el alivio del estrés. Pero si el yoga se convierte únicamente en ejercicio físico, se pierde su propósito más profundo.
Los Ocho Miembros restauran la visión completa del yoga.
Nos recuerdan que el yoga también se trata de:
- Cómo vivimos
- Cómo hablamos
- Cómo utilizamos la energía
- Cómo respiramos
- Cómo nos relacionamos con el deseo
- Cómo manejamos la distracción
- Cómo entrenamos la atención
- Cómo entendemos la mente
- Cómo avanzamos hacia la autorrealización
En un mundo de estimulación constante, los Ocho Miembros son más relevantes que nunca.
Ofrecen un mapa completo para la estabilidad interior.
Los ocho miembros como un viaje de lo burdo a lo sutil
Una hermosa manera de entender los Ocho Miembros es como un movimiento que va de lo burdo a lo sutil.
Yama y niyama trabajan con el comportamiento y el estilo de vida.
Asana trabaja con el cuerpo físico.
El pranayama trabaja con la respiración y la energía.
Pratyahara trabaja con los sentidos.
Dharana trabaja con atención.
Dhyana trabaja con la meditación.
Samadhi funciona mediante la absorción y la realización puras.
El camino se desplaza gradualmente hacia el interior.
De la acción a la concienciación.
Del cuerpo a la respiración.
Desde la respiración hasta la mente.
De la mente a la consciencia.
De la consciencia a la liberación.
Esta es la arquitectura del yoga de Patanjali.
Cómo empezar a practicar las ocho extremidades
Un principiante no necesita dominar las ocho extremidades a la vez.
Empieza de forma sencilla.
Elige un yama para practicar durante una semana. Por ejemplo, practica ahimsa al hablar.
Elige un niyama. Por ejemplo, practica santosha prestando atención a los momentos de insatisfacción innecesaria.
Practica asanas sencillas a diario, no para mejorar tu técnica, sino para ganar estabilidad.
Añade cinco minutos de atención plena a la respiración.
Dedica unos minutos al día a desconectar de la estimulación sensorial.
Practica la concentración enfocándote en un solo objeto, como la respiración o un mantra.
Deja que la meditación se desarrolle gradualmente.
No persigas el samadhi. Prepara las condiciones.
El yoga madura a través de la constancia.
La práctica diaria en pequeñas dosis es más efectiva que la intensidad ocasional.
Los ocho miembros y la formación de profesores de yoga
Para cualquiera que se inscriba en un programa de formación de profesores de yoga, comprender los ocho pasos es fundamental.
Un profesor de yoga no es solo alguien que enseña posturas. Un verdadero profesor de yoga comprende el camino más amplio del yoga.
Los ocho pasos ayudan a los maestros a comprender:
- Los fundamentos éticos de la enseñanza
- La relación entre el cuerpo, la respiración y la mente.
- El propósito de las asanas más allá de la flexibilidad
- El papel del pranayama en la estabilidad mental
- La importancia de la meditación
- El objetivo más profundo de la filosofía del yoga
- Cómo guiar a los estudiantes más allá de la práctica física
Sin los Ocho Miembros, la enseñanza del yoga puede convertirse simplemente en instrucción sobre movimiento.
Con los Ocho Miembros, la enseñanza se convierte en un camino de transformación.
Conclusión: Los ocho miembros son el camino completo del yoga.
Los Ocho Pasos del Yoga son una de las enseñanzas más importantes de la filosofía del yoga.
Demuestran que el yoga no es solo ejercicio, ni solo meditación, ni solo filosofía, ni solo espiritualidad. Es un sistema completo de vida y transformación interior.
Yama nos enseña cómo vivir con integridad.
Niyama nos enseña cómo purificarnos y disciplinarnos.
Las asanas estabilizan el cuerpo.
El pranayama regula la respiración y la energía.
Pratyahara dirige la atención hacia adentro.
Dharana entrena la concentración.
Dhyana profundiza la meditación.
Samadhi revela la absorción y la realización espiritual.
Juntas, guían al practicante desde la disciplina externa hasta la libertad interior.
En la vida moderna, donde la mente está constantemente distraída y sobreestimulada, los Ocho Miembros ofrecen un camino claro de regreso a la estabilidad, la consciencia y la verdad.
Esta es la verdadera profundidad del yoga.
No solo tocarse los dedos de los pies.
No se trata solo de dominar las posturas.
No se trata solo de reducir el estrés.
El yoga es el arte de dominar la vida desde dentro.
Preguntas frecuentes sobre los ocho pasos del yoga.
¿Cuáles son los ocho pasos del yoga?
Los ocho pasos del yoga son yama, niyama, asana, pranayama, pratyahara, dharana, dhyana y samadhi. Patanjali los describe en los Yoga Sutras como el camino completo de la práctica del yoga.
¿Quién creó los Ocho Pasos del Yoga?
Los Ocho Miembros son enseñados por el sabio Patanjali en los Yoga Sutras. Patanjali no necesariamente inventó el yoga, pero sí sistematizó el camino yóguico en una estructura filosófica y práctica clara.
¿Cuál es el primer miembro del yoga?
El primer miembro es yama, que significa restricciones éticas. Los cinco yamas son ahimsa, satya, asteya, brahmacharya y aparigraha.
¿Cuál es la segunda rama del yoga?
La segunda rama es niyama, que significa observancias personales. Los cinco niyamas son saucha, santosha, tapas, svadhyaya e Ishvara Pranidhana.
¿Es el asana solo una parte del yoga?
Sí. Asana, o postura física, es solo uno de los ocho pilares del yoga. Es importante, pero el yoga tradicional también incluye ética, disciplina, ejercicios de respiración, abstracción sensorial, concentración, meditación y samadhi.
¿Cuál es el objetivo de los Ocho Pasos del Yoga?
El objetivo es aquietar las fluctuaciones de la mente, desarrollar la autoconciencia y avanzar hacia la liberación o la autorrealización.
¿Pueden los principiantes practicar los Ocho Pasos del Yoga?
Sí. Los principiantes pueden comenzar con prácticas sencillas como hablar con sinceridad, ser amables, mantener la limpieza, cultivar la satisfacción, practicar posturas básicas, ser conscientes de la respiración y realizar breves meditaciones.
¿Cuál es la diferencia entre Ashtanga Yoga y Ashtanga Vinyasa Yoga?
En los Yoga Sutras de Patanjali, el Ashtanga Yoga se refiere al camino de ocho pasos del yoga. El Ashtanga Vinyasa Yoga es un método moderno de yoga físico que consiste en secuencias fijas de posturas sincronizadas con la respiración.
¿Por qué son importantes el yama y el niyama?
Yama y niyama constituyen el fundamento ético y personal del yoga. Sin ellos, prácticas más profundas como la meditación pueden volverse inestables, ya que la mente permanece perturbada por conflictos, deshonestidad, excesos o falta de disciplina.
¿Qué es el samadhi?
Samadhi es el octavo miembro del yoga. Se refiere a la profunda absorción meditativa, donde la mente se aquieta y la consciencia reposa en un estado de profunda claridad e integración.