Introducción: El yoga comienza antes de la esterilla.
La mayoría de las personas comienzan a practicar yoga con el cuerpo.
Llegan al yoga a través de las asanas, la flexibilidad, la fuerza, el equilibrio, el alivio del dolor o la reducción del estrés. Esta es una puerta de entrada válida. Pero en el camino tradicional del yoga, la postura física no es el comienzo.
Antes de las asanas, Patanjali nos presenta Yama y Niyama.
Estos son los dos primeros miembros de los Ocho Miembros del Yoga.
Yama significa restricciones éticas o principios sobre cómo nos relacionamos con los demás y con el mundo.
Niyama significa prácticas o disciplinas personales sobre cómo nos relacionamos con nosotros mismos.
En conjunto, los Yamas y los Niyamas forman el fundamento ético del yoga.
Responden a una pregunta importante:
¿Qué tipo de vida favorece una mente tranquila?
Porque el yoga no se limita a lo que sucede cuando nos sentamos a meditar o practicamos posturas. El yoga también influye en cómo hablamos, comemos, trabajamos, consumimos, reaccionamos, deseamos, pensamos y nos relacionamos con los demás.
Una persona puede realizar posturas avanzadas, pero aun así vivir con celos, deshonestidad, egoísmo, violencia, avaricia o agitación constante. Según la filosofía del yoga, esto es yoga incompleto.
Los Yamas y Niyamas nos recuerdan que el yoga no es solo una práctica del cuerpo. Es una práctica de carácter, consciencia, disciplina y refinamiento interior.
Yamas y Niyamas en los Yoga Sutras de Patanjali
Los Yamas y Niyamas se describen en el segundo capítulo de los Yoga Sutras de Patanjali, conocido como Sadhana Pada, el capítulo sobre la práctica.
Patanjali enumera los cinco Yamas en el Yoga Sutra 2.30:
Ahimsa-satya-asteya-brahmacharya-aparigraha yamah
Esto significa:
La no violencia, la veracidad, el no robar, el uso sabio de la energía y el desapego son los Yamas.
Enumera los cinco Niyamas en el Yoga Sutra 2.32:
Saucha-santosha-tapah-svadhyaya-ishvara-pranidhana niyamah
Esto significa:
La pureza, la satisfacción, la disciplina, el autoconocimiento y la entrega a lo Divino son los Niyamas.
Los cinco Yamas son:
- Ahimsa — no violencia
- Satya — veracidad
- Asteya — no robar
- Brahmacharya: uso sabio de la energía
- Aparigraha - no posesividad
Los cinco Niyamas son:
- Saucha — pureza
- Santosha — satisfacción
- Tapas — disciplina
- Svadhyaya — autoaprendizaje
- Ishvara Pranidhana: entregarse a la realidad Divina o superior
En conjunto, estos diez principios crean la base moral y psicológica para una práctica de yoga más profunda.
¿Por qué son importantes los Yamas y los Niyamas?
Patanjali coloca Yama y Niyama antes que Asana por una razón.
Si nuestra vida está llena de conflictos, deshonestidad, excesos, codicia, comparaciones, culpa, distracciones y reactividad emocional, la mente no puede alcanzar la serenidad.
Puedes sentarte a meditar, pero la mente llevará consigo las perturbaciones de tu vida a la práctica.
Puedes practicar pranayama, pero si tu vida diaria está dominada por la ira y los excesos, la respiración no se volverá sutil fácilmente.
Puedes realizar asanas, pero si la práctica está impulsada por el ego y la comparación, la postura se convierte en otra expresión de inquietud.
Los Yamas y Niyamas purifican el terreno de la práctica.
Reducen el ruido mental innecesario.
Nos ayudan a vivir de una manera que favorece el Chitta Vritti Nirodha, es decir, el aquietamiento de las fluctuaciones de la mente.
En pocas palabras:
Los Yamas y Niyamas preparan la mente para el yoga.
Yama y Niyama: La diferencia
Yama y Niyama están estrechamente relacionados, pero no son lo mismo.
Yama trata sobre la moderación. Nos enseña qué debemos evitar o regular porque genera sufrimiento, conflicto o ataduras.
Niyama se centra en el cultivo personal. Nos enseña qué practicar porque genera claridad, disciplina y fortaleza interior.
Yama pregunta:
¿Cómo debo comportarme con los demás y con el mundo?
Niyama pregunta:
¿Cómo debo disciplinarme y perfeccionarme?
Yama evita que la mente se perturbe por acciones dañinas.
Niyama fortalece la mente a través de la práctica consciente.
Ambos son necesarios.
Una persona que solo practica la contención puede volverse rígida.
Una persona que solo practica la disciplina sin ética puede volverse egoísta.
Juntos, Yama y Niyama crean equilibrio.
Los cinco Yamas explicados
Los Yamas son principios éticos universales. No se limitan a una cultura, religión, época o lugar en particular. Describen patrones de comportamiento que perturban o purifican la mente.
Más adelante, Patanjali afirma que estos Yamas son maha-vrata, o grandes votos. Esto significa que no son simples normas sociales opcionales, sino compromisos fundamentales para el camino del yoga.
1. Ahimsa: No violencia
Ahimsa significa no violencia, no causar daño o ausencia de crueldad.
Es el primer Yama porque es el fundamento de toda vida ética.
La mayoría de la gente piensa en la violencia solo como daño físico. Pero el yoga lleva la idea más allá. La violencia puede ocurrir a través de:
- Comportamiento
- Discurso
- Pensamientos
- Intenciones
- Descuido
- Manipulación
- Autocrítica severa
- Ambición agresiva
- Consumo inconsciente
- superioridad espiritual
Ahimsa comienza con la toma de conciencia del daño.
Pregunta:
¿Mi forma de vida me está causando sufrimiento innecesario a mí mismo o a los demás?
Ahimsa no significa volverse pasivo o débil. No significa permitir la injusticia ni evitar verdades incómodas. La verdadera no violencia requiere fuerza, claridad y valentía.
A veces, ahimsa significa hablar con honestidad.
A veces significa establecer un límite.
A veces significa marcharse.
A veces significa negarse a participar en patrones dañinos.
Ahimsa no es suavidad sin sabiduría. Es fortaleza sin crueldad.
Ahimsa en la práctica de asanas
En la práctica física del yoga, ahimsa significa respetar el cuerpo.
Muchos estudiantes se hacen daño no porque el yoga sea peligroso, sino porque el ego se inmiscuye en la práctica.
Obligan al cuerpo a adoptar ciertas posturas.
Se comparan con los demás.
Ignoran el dolor.
Confunden intensidad con progreso.
Tratan el cuerpo como un proyecto a conquistar.
Esto no es yoga.
En asana, ahimsa significa escuchar.
¿Puedo practicar con disciplina sin agresividad?
¿Puedo desafiar al cuerpo sin castigarlo?
¿Puedo aceptar la capacidad actual sin volverme perezoso?
¿Puedo progresar sin violencia?
Una postura practicada con ego puede aumentar la perturbación.
Una postura sencilla practicada con consciencia puede convertirse en yoga.
Ahimsa en la vida cotidiana
Ahimsa también se aplica al habla.
Las palabras pueden sanar, pero también herir. Un comentario sarcástico, una broma cruel, un chisme, una humillación pública o una crítica innecesaria pueden perturbar tanto a quien las pronuncia como a quien las escucha.
Ahimsa nos pide que hablemos de una manera veraz pero no violenta.
También se aplica al diálogo interno.
Muchas personas jamás hablarían con otra persona de la misma manera en que hablan consigo mismas internamente.
“No soy lo suficientemente bueno.”
“Siempre fracaso.”
“Mi cuerpo está mal.”
“Voy con retraso.”
“Soy un inútil.”
Esta violencia interna se convierte en una perturbación constante en el chitta, el campo mental.
Ahimsa comienza cuando dejamos de usar la mente como un arma contra nosotros mismos.
2. Satya: Veracidad
Satya significa veracidad.
Significa coherencia entre pensamiento, palabra y acción.
Quien practica satya no vive mediante el engaño, la exageración, la manipulación ni las apariencias falsas. Satya aporta sencillez a la mente, pues no hay necesidad de mantener identidades falsas.
Pero en el yoga, la verdad debe estar guiada por la ahimsa.
La veracidad no justifica la crueldad.
Una persona puede decir: «Solo estoy siendo honesto», mientras usa la verdad como arma. Eso no es satya en el sentido yóguico.
La verdadera satya requiere tanto precisión como compasión.
La pregunta no es solo:
¿Es cierto?
La pregunta más profunda es:
¿Es cierto, necesario y se dice con consciencia?
Satya y la honestidad con uno mismo
La forma más difícil de satya no suele ser la honestidad con los demás, sino la honestidad con uno mismo.
Nos mentimos a nosotros mismos de maneras sutiles.
Decimos que estamos demasiado ocupados cuando en realidad somos indisciplinados.
Decimos que estamos distanciados cuando tenemos miedo.
Decimos que somos espirituales, aunque seguimos buscando validación.
Decimos que perdonamos, pero en secreto guardamos resentimiento.
Decimos que queremos paz, mientras alimentamos hábitos que generan inquietud.
Satya revela la brecha que existe entre nuestra autoimagen y nuestra vida real.
Esto puede resultar incómodo, pero es necesario.
Sin honestidad con uno mismo, el yoga se convierte en una actuación.
Con honestidad hacia uno mismo, el yoga se convierte en transformación.
Satya en la práctica del yoga
En asana, satya significa ser honesto con el cuerpo.
No pretendas ser más flexible de lo que eres.
No me escondo tras excusas.
No se trata de forzar una postura por apariencia.
No evitar el esfuerzo por miedo.
No alegar dolor cuando en realidad es una molestia.
No ignorar el dolor por orgullo.
Satya nos ayuda a ver con claridad.
El cuerpo se convierte en un espejo. La esterilla se convierte en un lugar donde dejamos de fingir.
3. Asteya: No robar
Asteya significa no robar.
En su nivel más básico, significa no tomar lo que no nos pertenece. Pero el yoga amplía este principio mucho más allá del robo material.
El robo puede ser físico, emocional, intelectual, energético o psicológico.
Podemos robarle el tiempo a alguien si somos descuidados con nuestros compromisos.
Podemos acaparar la atención mediante el drama constante.
Podríamos robar la paz mediante la manipulación.
Es posible que nos atribuyamos el mérito del esfuerzo de otra persona.
Podemos robar ideas sin dar crédito.
Podemos robar la confianza mediante la deshonestidad.
Podemos estar robando nuestro propio futuro con hábitos perezosos hoy.
Asteya nos pide que seamos profundamente respetuosos.
Respetuoso con la energía de los demás.
Respetuoso con el tiempo.
Respetuoso de los límites.
Respetuoso con el trabajo.
Respetuoso con la atención.
Respetuosos con los regalos que hemos recibido.
La raíz del robo
Según la filosofía del yoga, robar suele provenir de un sentimiento de carencia.
La mente dice:
“No tengo suficiente.”
“No soy suficiente.”
“Necesito lo que ellos tienen.”
“Debo tomarlo para sentirme completo.”
Asteya está relacionada con la satisfacción.
Cuando somos pobres interiormente, nos aferramos.
Cuando estamos conectados con nuestro interior, dejamos de tomar lo que no nos pertenece.
Por eso, Asteya no es solo un mandato moral. Es una enseñanza psicológica.
Nos invita a examinar el hambre que impulsa nuestras acciones.
Asteya en la vida moderna
Asteya sigue siendo muy relevante hoy en día.
En el mundo digital, podemos acaparar la atención mediante publicaciones interminables, indignación o manipulación. Podemos robar creatividad copiando sin profundidad. Podemos robarnos tiempo a nosotros mismos dedicando nuestra mejor energía a distracciones.
Asteya pregunta:
¿Estoy consumiendo más de lo que aporto?
¿Estoy acaparando la atención sin aportar valor?
¿Estoy copiando sin entender?
¿Estoy haciendo perder el tiempo a alguien?
¿Estoy utilizando a los demás para sentirme importante?
¿Acaso estoy robándome mi propia paz al compararme con los demás?
Practicar Asteya genera dignidad.
Nos enseña a valorar nuestro propio esfuerzo en lugar de aprovecharnos inconscientemente de los demás.
4. Brahmacharya: Uso sabio de la energía
Brahmacharya se suele traducir como celibato, pero esta traducción puede resultar demasiado restrictiva para los practicantes modernos.
Tradicionalmente, brahmacharya significa alinearse con Brahman, la realidad suprema. También se refiere a la conservación y la sabia dirección de la energía vital.
En un sentido práctico más amplio, brahmacharya significa:
Utiliza tu energía de una manera que fomente la claridad, la vitalidad y el crecimiento espiritual.
No se trata simplemente de autocontrol sexual. Se trata de dominio de la energía.
Brahmacharya no es represión
Un error común es pensar que brahmacharya significa rechazar el cuerpo, negar el deseo o suprimir la energía humana natural.
Pero la represión no es yoga.
La represión empuja el deseo hacia el inconsciente, donde puede reaparecer como culpa, obsesión, vergüenza o desequilibrio.
Brahmacharya no es odio al deseo. Es una relación inteligente con el deseo.
Pregunta:
¿Adónde se va mi energía?
¿Qué me quita la vitalidad?
¿Qué fortalece mi consciencia?
¿Me dejo llevar por los impulsos?
¿Mis hábitos favorecen la meditación o la agitación?
¿Estoy usando el placer de forma consciente o compulsiva?
Brahmacharya es el movimiento de la compulsión a la conciencia.
Brahmacharya en la vida cotidiana
La energía no se pierde únicamente a través de la sexualidad.
La energía también se pierde a través de:
- Hablar en exceso
- Cavilaciones
- Drama emotivo
- Adicción digital
- Entretenimiento inconsciente
- Mal sueño
- Comer en exceso
- Comparación constante
- Multitarea
- Buscando validación
- Ambición sin control
Una persona puede ser célibe y aun así malgastar una enorme cantidad de energía a través de la ira, los chismes, la ansiedad y el ego.
Otra persona puede vivir en el mundo con relaciones y responsabilidades, pero practicar el brahmacharya a través de la moderación, la claridad, la disciplina y la autoconciencia.
La cuestión de fondo no es solo de qué te abstienes.
La pregunta más profunda es:
¿Tu vida conserva y dirige la energía hacia tu propósito más elevado?
Brahmacharya y la práctica del yoga
En la práctica del yoga, el brahmacharya nos ayuda a evitar los extremos.
El exceso de esfuerzo quema el cuerpo.
La falta de esfuerzo genera monotonía.
Un exceso de estimulación dispersa la energía.
Demasiada represión crea tensión.
Brahmacharya encuentra el camino del medio.
Permite que la energía se refine en lugar de desperdiciarse.
Esto favorece el pranayama, la concentración, la meditación y una práctica espiritual más profunda.
5. Aparigraha: no posesividad
Aparigraha significa no posesividad, no acumulación, no apego o libertad de aferrarse.
Es lo opuesto a la codicia y al apego.
La posesividad no se aplica solo a los objetos. Podemos ser posesivos con respecto a:
- Gente
- Roles
- Estado
- Creencias
- Opiniones
- Identidad
- Éxito
- experiencias espirituales
- Dolor del pasado
- Expectativas futuras
- La imagen que queremos que los demás tengan de nosotros
Aparigraha nos invita a examinar aquello a lo que nos aferramos con demasiada fuerza.
Posesión y miedo
Cuanto más nos aferramos, más miedo creamos.
Si me aferro a los elogios, temo a las críticas.
Si me aferro al control, temo a la incertidumbre.
Si me aferro a la juventud, temo envejecer.
Si me aferro a mi identidad, temo al cambio.
Si me aferro al éxito, temo al fracaso.
Si me aferro a la comodidad, temo la incomodidad.
Aparigraha trae libertad porque debilita la dependencia.
No significa que no puedas poseer cosas, amar a las personas o construir una vida plena. Significa que no permites que el apego se convierta en esclavitud.
Puedes sentir un cariño profundo sin aferrarte a él.
Puedes trabajar plenamente sin obsesionarte.
Se puede amar sin poseer.
Puedes recibir sin acumular.
Puedes soltarte sin derrumbarte.
Esto es aparigraha.
Aparigraha en la vida moderna
La cultura moderna a menudo fomenta lo contrario de la aparigraha.
Más posesiones.
Más logros.
Más estado.
Más seguidores.
Más consumo.
Más identidad.
Más comparaciones.
La mente empieza a creer que la paz llegará después de la acumulación.
Pero el yoga sugiere lo contrario:
La paz a menudo llega a través de la simplificación.
Aparigraha pregunta:
¿Qué llevo conmigo que ya no necesito?
¿Qué estoy comprando para llenar un vacío interior?
¿Qué expectativa está generando sufrimiento?
¿Qué identidad me da miedo revelar?
¿Qué quedaría si dejara de aferrarme?
Aparigraha crea ligereza interior.
Explicación de los cinco Niyamas
Los Niyamas son prácticas personales. Guían al practicante hacia la pureza, la satisfacción, la disciplina, el autoconocimiento y la entrega.
Si Yama reduce los patrones dañinos, Niyama crea patrones que brindan apoyo.
Yama despeja el terreno.
Niyama planta las semillas.
1. Saucha: Pureza
Saucha significa pureza, limpieza o claridad.
Incluye la limpieza externa y la purificación interna.
La salsa externa incluye:
- Cuerpo limpio
- Ropa limpia
- Espacio limpio para practicar
- Alimentos limpios
- Entorno limpio
- Ambiente ordenado
La salsa interna incluye:
- Intención limpia
- Discurso claro
- aportes mentales saludables
- Purificación emocional
- Consumo sensorial disciplinado
- Conciencia de los patrones de pensamiento
Saucha no se trata de una obsesión con la pureza. Se trata de crear condiciones que favorezcan la claridad.
Saucha y la mente
La mente se ve afectada por lo que consumimos.
No solo la comida, sino también las imágenes, los sonidos, las conversaciones, las redes sociales, las noticias, el entretenimiento y los entornos emocionales.
Si la mente se consume constantemente en agitación, comparaciones, chismes, violencia y distracciones, resulta difícil meditar.
Saucha pregunta:
¿Qué estoy permitiendo que entre en mi mente?
¿Qué conversaciones me incomodan?
¿Qué contenido me inquieta?
¿Qué hábitos hacen que el cuerpo pese más?
¿Qué entornos favorecen la claridad?
Una vida limpia no garantiza la iluminación, pero reduce las molestias innecesarias.
Saucha prepara el cuerpo y la mente para una práctica más profunda.
Saucha en la práctica del yoga
En asana y pranayama, saucha puede incluir:
- Practicar en un espacio limpio
- Mantener el cuerpo preparado para la práctica.
- Comer de una manera que favorezca la ligereza
- Mantener la conciencia de la respiración
- Evitar movimientos descuidados o distraídos
- Practicar con intención pura
Una práctica realizada por ego puede parecer impresionante externamente, pero seguir siendo impura internamente.
Una práctica sencilla realizada con sinceridad puede estar mucho más cerca del yoga.
2. Santosha: Contentamiento
Santosha significa contentamiento.
Es uno de los Niyamas más poderosos porque la mente ordinaria casi siempre está insatisfecha.
La mente dice:
“Necesito más.”
"Debería estar en otro lugar."
"Debería ser otra persona."
“Estaré feliz después de este logro.”
"Estaré en paz cuando la vida cambie."
“Voy con retraso.”
“Este momento no es suficiente.”
Santosha no significa renunciar al crecimiento. Significa acabar con el hábito de posponer la paz.
Puedes trabajar para mejorar sin dejar de estar satisfecho contigo mismo.
Puedes tener metas sin que la carencia te controle.
Puedes crecer sin odiar el lugar donde estás.
Santosha no es pereza. Es la liberación de la constante pobreza interior.
Santosha y Deseo
El deseo en sí mismo no siempre es el problema. El problema radica en la dependencia inconsciente del deseo.
Cuando la felicidad depende enteramente de conseguir lo que queremos, la mente se vuelve inestable.
Si se cumple un deseo, comienza el miedo a perderlo.
Si el deseo se ve bloqueado, comienza la frustración.
Si alguien más tiene lo que nosotros queremos, empiezan los celos.
Si el deseo sigue creciendo, la inquietud persiste.
Santosha rompe con este ciclo.
Enseña:
Este momento no tiene por qué ser perfecto para que la consciencia esté presente.
La satisfacción aporta estabilidad a la mente.
Santosha en la vida cotidiana
La práctica de santosha puede verse así:
- Hacer una pausa para reconocer lo que ya es suficiente.
- No comparar tu práctica con la de los demás.
- Aceptar la condición del cuerpo hoy
- Disfrutando de comida sencilla
- Reducción de quejas innecesarias
- No convertir cada momento en un problema.
- Trabajar con sinceridad y sin desesperación interior.
Santosha no elimina el esfuerzo. Purifica el esfuerzo.
Sigues actuando, pero ya no te mueve la creencia de que estás incompleto.
3. Tapas: Disciplina
Tapas significa disciplina, calor, esfuerzo, austeridad o fuego interior.
Es la fuerza que nos ayuda a transformarnos.
Sin tapas, la inspiración se desvanece rápidamente.
A mucha gente le gusta la idea del yoga, pero el tapas convierte la idea en práctica.
Tapas es despertarse para practicar sadhana cuando la mente busca consuelo.
Tapas se mantiene firme cuando el progreso es lento.
Tapas consiste en mantener la consciencia dentro de la incomodidad.
Tapas consiste en elegir lo que es beneficioso por encima de lo que es simplemente agradable.
Tapas retoma los entrenamientos tras un periodo de distracción.
Tapas es una forma de quemar pereza, apatía y hábito inconsciente.
Las tapas dan fuerza al camino.
Las tapas no son un castigo.
A menudo, el concepto de tapas se malinterpreta como algo áspero.
Pero la disciplina yóguica no es odio a uno mismo.
La disciplina sin sabiduría se convierte en violencia.
La intensidad sin compasión se convierte en ego.
La austeridad sin equilibrio se convierte en represión.
El verdadero tapas quema las impurezas, no al practicante.
Debe generar claridad, fortaleza, firmeza y humildad, no orgullo, agotamiento ni agresividad.
La tapa perfecta es firme pero inteligente.
Tapas en Asanas y Meditación
En asana, tapas puede significar permanecer presente en una postura cuando la mente quiere escapar.
En pranayama, tapas puede significar practicar de forma constante incluso cuando los resultados no son espectaculares.
En la meditación, tapas puede significar permanecer sentado a pesar de la inquietud sin obedecerla de inmediato.
Las tapas enseñan a la mente que la incomodidad no siempre es peligro.
Esto es importante porque la transformación a menudo requiere afrontar la incomodidad de forma consciente.
El viejo yo prefiere la costumbre.
El yo interior requiere disciplina.
4. Svadhyaya: Autoaprendizaje
Svadhyaya significa autoaprendizaje.
Tiene dos dimensiones importantes:
- Estudio de la sabiduría yóguica y los textos sagrados.
- Estudio de uno mismo
Tradicionalmente, el svadhyaya incluye el estudio de textos como los Yoga Sutras, el Bhagavad Gita, los Upanishads y otras enseñanzas espirituales.
Pero el propósito no es el orgullo intelectual.
El propósito es la introspección.
Una persona puede leer muchas escrituras y aun así no conocer su propia mente.
El verdadero svadhyaya pregunta:
¿Quién soy yo?
¿Por qué reacciono de esta manera?
¿Qué patrones se repiten en mi vida?
¿Qué estoy evitando?
¿A qué le temo?
¿Qué deseo?
¿Qué identidad estoy protegiendo?
¿Qué es real bajo mis pensamientos?
Svadhyaya convierte la vida en un espejo.
Svadhyaya y el Testigo
En la filosofía del yoga, a menudo nos identificamos con los movimientos de la mente.
“Estoy enfadado.”
“Estoy ansioso.”
“Tengo éxito.”
“Soy un fracaso.”
“Yo soy mi cuerpo.”
“Yo soy mi historia.”
Svadhyaya nos ayuda a ver estas identidades con mayor claridad.
En lugar de perdernos en la mente, comenzamos a observarla.
Hay enfado, pero puedo observarlo.
Hay miedo, pero puedo observarlo.
Existe el deseo, pero puedo observarlo.
Existe la memoria, pero puedo observarla.
Esta observación crea una distancia entre el observador y lo observado.
Esa distancia es el comienzo de la libertad.
Svadhyaya en la práctica
Svadhyaya puede incluir:
- Lectura de textos yóguicos
- Reflexionando después de la práctica
- Escribir un diario con honestidad
- Observar los desencadenantes emocionales
- Estudiar patrones de vida recurrentes
- Hacer preguntas más profundas
- Repetir el mantra con consciencia
- Recibir orientación de un profesor
- Observar el ego en la práctica espiritual
Sin svadhyaya, el yoga puede volverse mecánico.
Con svadhyaya, incluso la vida cotidiana se convierte en práctica espiritual.
5. Ishvara Pranidhana: Entregarse a lo Divino
Ishvara Pranidhana significa entregarse a Ishvara, lo Divino, Dios, la conciencia superior o una realidad superior.
Los distintos practicantes pueden entender a Ishvara de manera diferente dependiendo de su tradición y creencias personales.
Para algunos, Ishvara significa una deidad personal.
Para algunos, significa conciencia universal.
Para algunos, significa la inteligencia de la vida.
Para algunos, significa la verdad suprema más allá del ego.
La esencia de Ishvara Pranidhana es la rendición.
Pero rendirse no significa pasividad.
Significa liberarse de la obsesión del ego por el control.
Esfuerzo y rendición
El yoga requiere tanto esfuerzo como entrega.
Tapas dice: haz un esfuerzo sincero.
Ishvara Pranidhana dice: libérate del apego al resultado.
Este equilibrio es esencial.
Si solo hay esfuerzo, la práctica se vuelve tensa y está impulsada por el ego.
Si solo hay rendición, la práctica puede volverse pasiva o vaga.
Juntos, crean un yoga maduro.
Actúas con plenitud, pero no te aferras.
Practicas con sinceridad, pero no exiges una experiencia específica.
Tú ofreces tu esfuerzo, pero tú cosechas los frutos.
Participas en la vida, pero recuerdas que no todo está controlado por la voluntad personal.
Esto trae humildad.
Ishvara Pranidhana en la vida diaria
Practicar Ishvara Pranidhana puede verse así:
- Ofrecer tu práctica antes de comenzar
- Dejar de lado el control obsesivo
- Aceptar lo que no se puede cambiar
- Actuar con sinceridad, sin apego a los elogios.
- Confiar en el proceso de sadhana
- Recordar algo más grande que el ego
- Utilizando mantras, oraciones o devoción
- Convertir la dificultad en rendición en lugar de amargura.
Este Niyama suaviza el ego y abre el corazón.
Nos recuerda que el yoga no es solo superación personal, sino también entrega de uno mismo.
Yamas y Niyamas como preparación para la meditación
La meditación no está separada de nuestra forma de vida.
Una vida deshonesta produce una mente inquieta.
Una vida violenta produce una mente perturbada.
Una vida de codicia produce una mente ansiosa.
Una vida sin disciplina produce una mente dispersa.
Una vida sobreestimulada produce una mente inestable.
Los Yamas y Niyamas reducen estas perturbaciones.
Crean las condiciones para la quietud.
Por eso Patanjali las sitúa antes que asana, pranayama y meditación.
Muchas personas desean técnicas de meditación avanzadas, pero ignoran la vida que rodea a la meditación.
El yoga nos invita a contemplar la vida en su totalidad.
La forma en que hablas importa.
La forma en que te alimentas importa.
La forma en que ganas dinero importa.
Lo que deseas importa.
La forma en que consumes importa.
Tu reacción importa.
La forma en que te tratas a ti mismo importa.
La forma en que te relacionas con los demás importa.
Todo se convierte en parte del yoga.
La profundidad psicológica de Yama y Niyama
Los Yamas y Niyamas no son solo reglas morales. También son herramientas psicológicas.
Cada una aborda un trastorno de la mente.
Ahimsa reduce la agresión y el miedo.
Satya reduce el conflicto interno y el autoengaño.
Asteya reduce la envidia y la carencia.
Brahmacharya reduce la compulsión y la pérdida de energía.
Aparigraha reduce el apego y la ansiedad.
La sauca reduce la impureza y la confusión.
Santosha reduce la insatisfacción y los antojos.
Las tapas reducen la pereza y la debilidad de voluntad.
Svadhyaya reduce la ignorancia de uno mismo.
Ishvara Pranidhana reduce el control egoico y el orgullo.
Por eso son tan poderosos.
No se limitan a decirnos cómo comportarnos. Nos muestran cómo se crea el sufrimiento y cómo se puede reducir.
Yamas y Niyamas en el yoga moderno
El yoga moderno suele centrarse mucho en las asanas. Esto puede ser útil, pero resulta incompleto si falta una base ética.
Sin Yama y Niyama, el yoga puede convertirse en:
- Rendimiento físico
- Competencia corporal
- Marca espiritual
- Mejora del ego
- Escapar de la vida
- Flexibilidad sin sabiduría
- Técnica sin transformación
Yama y Niyama devuelven al yoga a sus raíces.
Nos recuerdan que el objetivo no es solo lograr que el cuerpo sea flexible.
El objetivo es lograr una mente clara, un corazón refinado y una vida alineada con la verdad.
Una persona que no puede realizar posturas avanzadas pero practica la bondad, la veracidad, la disciplina, la satisfacción y el autoconocimiento está mucho más cerca del yoga que alguien que realiza posturas difíciles con ego, deshonestidad y agresividad.
Cómo practicar Yamas y Niyamas como principiante
Los Yamas y Niyamas pueden resultar abrumadores si se abordan todos a la vez.
Una forma sencilla de empezar es elegir un principio cada semana.
Por ejemplo:
Semana 1: Practicar la Ahimsa en el habla.
Semana 2: Practica Satya a través de la honestidad contigo mismo.
Semana 3: Observa a Asteya en relación con el tiempo y la atención.
Semana 4: Practica Brahmacharya reduciendo un hábito que te agota la energía.
Semana 5: Practica Aparigraha desprendiéndote de una posesión o expectativa innecesaria.
Semana 6: Practica Saucha limpiando tu espacio de práctica y reduciendo el desorden mental.
Semana 7: Practica Santosha observando la comparación.
Semana 8: Practica Tapas mediante la práctica diaria constante.
Semana 9: Practica Svadhyaya mediante la escritura de un diario o el estudio de las escrituras.
Semana 10: Practica Ishvara Pranidhana ofreciendo tus acciones sin aferrarte a los resultados.
Este enfoque hace que las enseñanzas sean prácticas.
No intentes alcanzar la perfección de la noche a la mañana. El yoga no es perfeccionismo, sino un refinamiento sincero.
Una práctica de reflexión diaria para Yama y Niyama
Al final de cada día, puedes reflexionar sobre estas preguntas:
¿En qué situaciones actué con consciencia hoy?
¿En qué situaciones he causado daño con mis pensamientos, palabras o acciones?
¿En qué fui sincero?
¿Dónde fingí?
¿Dónde me aferré, comparé o me aferré?
¿Dónde desperdicié energía?
¿Qué consumí a través de mis sentidos?
¿Estaba contenta o me resistía constantemente al momento?
¿Practiqué la disciplina?
¿Qué aprendí sobre mí mismo?
¿Puedo renunciar a aquello que no puedo controlar?
Esta reflexión no debe convertirse en autocrítica.
El objetivo no es la culpa. El objetivo es la concienciación.
La toma de conciencia es el comienzo de la transformación.
Yamas y Niyamas para profesores de yoga
Para los profesores de yoga, Yama y Niyama son especialmente importantes.
Enseñar yoga no se trata solo de dar instrucciones. También se trata de asumir responsabilidades.
Un profesor de yoga debe practicar ahimsa creando un entorno seguro y respetuoso.
Un profesor debe practicar la honestidad siendo sincero acerca de sus conocimientos y limitaciones.
Un profesor debe practicar el asteya respetando el tiempo, la confianza y los límites de los estudiantes.
Un maestro debe practicar el brahmacharya utilizando la autoridad y la energía de manera responsable.
Un profesor debe practicar la aparigraha, evitando apegarse al estatus, al control o a la admiración de los alumnos.
De igual modo, un maestro debe practicar saucha en la conducta personal, santosha en la actitud, tapas en el compromiso, svadhyaya en el aprendizaje continuo e Ishvara Pranidhana en la humildad.
Sin ética, enseñar yoga puede volverse peligroso.
Con ética, la enseñanza se convierte en servicio.
Yamas y Niyamas y el objetivo del yoga
El objetivo final del yoga no es simplemente el comportamiento moral. El objetivo final es la liberación, la autorrealización y la liberación de la falsa identificación.
Pero la práctica ética es esencial porque una vida poco ética fortalece el ego y el trastorno mental.
Cada vez que actuamos con violencia, deshonestidad, codicia, exceso o apego, la mente se vuelve más restrictiva.
Cada vez que practicamos la bondad, la verdad, la moderación, la satisfacción, la disciplina, el autoconocimiento y la entrega, la mente se vuelve más transparente.
Una mente transparente puede reflejar la verdad.
Por eso, Yama y Niyama no están separados de la realización espiritual. Son parte del camino.
Preparan el chitta para la quietud.
Apoyan a Chitta Vritti Nirodha.
Hacen posible una meditación más profunda.
Malentendidos comunes sobre Yamas y Niyamas
1. No son mandamientos religiosos.
Los Yamas y Niyamas no son meras reglas impuestas desde fuera. Son principios prácticos para reducir el sufrimiento y preparar la mente para el yoga.
2. No son solo para monjes.
Los jefes de familia, los estudiantes, los profesionales, los padres, los profesores y los principiantes pueden practicar Yama y Niyama en la vida diaria.
3. No se trata de perfección.
El yoga no exige la perfección instantánea. Exige consciencia, honestidad y un perfeccionamiento constante.
4. Brahmacharya no solo significa celibato
El celibato es una interpretación tradicional, pero el significado más amplio incluye el uso sabio de la energía, la moderación y la ausencia de coacción.
5. Aparigraha no significa no poseer nada.
Significa no aferrarse. Una persona puede tener responsabilidades y posesiones sin estar psicológicamente dominada por ellas.
6. Santosha no significa pereza
La satisfacción no significa renunciar al esfuerzo. Significa actuar sin la constante sensación de carencia interior.
7. Tapas no significa autocastigo.
La disciplina debe generar claridad y fortaleza, no violencia contra uno mismo.
Conclusión: Los fundamentos éticos del yoga auténtico.
Los Yamas y Niyamas son la base del yoga porque transforman nuestra forma de vida.
Demuestran que el yoga no es solo postura, respiración o meditación. El yoga también es bondad, sinceridad, disciplina, sencillez, satisfacción, autoconocimiento y entrega.
Sin Yama y Niyama, el yoga puede volverse externo.
Con Yama y Niyama, el yoga se convierte en un camino completo.
Ahimsa nos enseña a reducir el daño.
Satya nos enseña a vivir en la verdad.
Asteya nos enseña respeto e integridad.
Brahmacharya nos enseña a usar la energía con sabiduría.
Aparigraha nos enseña a soltar.
Saucha nos enseña pureza y claridad.
Santosha nos enseña a estar contentos.
Las tapas nos enseñan disciplina.
Svadhyaya nos enseña el autoconocimiento.
Ishvara Pranidhana nos enseña la rendición.
Juntas, purifican el cuerpo, el habla, la mente, los hábitos, las relaciones y las intenciones.
Nos preparan para asana, pranayama, pratyahara, dharana, dhyana y samadhi.
Hacen que el yoga no sea solo algo que practicamos, sino algo en lo que nos convertimos.
Preguntas frecuentes sobre Yamas y Niyamas
¿Qué son los Yamas y los Niyamas?
Los Yamas y los Niyamas son los dos primeros miembros de los Ocho Miembros del Yoga de Patanjali. Los Yamas son restricciones éticas y los Niyamas son prácticas personales.
¿Cuáles son los cinco Yamas?
Los cinco Yamas son Ahimsa, Satya, Asteya, Brahmacharya y Aparigraha.
¿Cuáles son los cinco Niyamas?
Los cinco Niyamas son Saucha, Santosha, Tapas, Svadhyaya e Ishvara Pranidhana.
¿Por qué son importantes los Yamas y los Niyamas en el yoga?
Crean la base ética y personal para la práctica del yoga. Ayudan a reducir las perturbaciones mentales y preparan la mente para prácticas más profundas como el pranayama, la concentración, la meditación y el samadhi.
¿Forman parte los Yamas y los Niyamas de los Ocho Miembros del Yoga?
Sí. Yama es el primer miembro, y Niyama es el segundo miembro de los Ocho Miembros del Yoga descritos por Patanjali.
¿Cuál es la diferencia entre Yama y Niyama?
Yama se centra en la moderación ética y en cómo nos relacionamos con los demás. Niyama se centra en la disciplina personal y en cómo nos perfeccionamos.
¿Es Ahimsa el Yama más importante?
Ahimsa se considera a menudo fundamental porque la no violencia sustenta todas las demás prácticas éticas. La veracidad, la disciplina e incluso el esfuerzo espiritual deben guiarse por el principio de no causar daño.
¿Brahmacharya significa celibato?
Tradicionalmente, Brahmacharya puede referirse al celibato, especialmente en contextos monásticos. En un sentido más amplio, significa el uso sabio de la energía vital, la moderación y la liberación de los deseos compulsivos.
¿Cómo pueden los principiantes practicar Yamas y Niyamas?
Los principiantes pueden comenzar eligiendo un principio a la vez, como practicar la amabilidad al hablar, ser honestos consigo mismos, reducir las comparaciones, mantener un espacio de práctica limpio o comprometerse con una breve meditación diaria.
¿Siguen siendo relevantes hoy en día los Yamas y los Niyamas?
Sí. Son muy relevantes porque la vida moderna suele aumentar la distracción, la comparación, los excesos y la inquietud mental. Los Yamas y Niyamas ayudan a aportar claridad, disciplina, conciencia ética y serenidad interior.